martes, 6 de noviembre de 2012

Día 215

Se acerca el día de la partida. Ya me queda sólo mañana para estar en Barcelona y al otro día ya me embarco para hacer unas 30 horas de vuelos y aeropuertos hasta llegar a Montevideo.

Vamos un par de días acá en Barcelona y se está muy bien acá. Llegamos y vinimos derecho al apartamento. Esta vez ligamos mucho con el lugar. Es en un primer piso y da directo a la calle, creo que era o un almacén o un garage que lo reciclaron y quedó muy bien.

Lo primero que hice recién llegado al apartamento fue comprarme un churro con dulce de leche en un lugarcito que encontré acá cerca. Estaba muy bueno, era dulce de leche de verdad. También después en un almacencito acá cerca encontré alfajores de maicena. Dos puntos para Barcelona.

Esa noche hicimos una pasta con salsa caruso, nos metimos a internet, miramos un videos de música toda la noche (incluyendo uno de un rejunte de artistas que cantaban por Haití donde aparecía Forlán cantando) y alrededor de la medianoche se nos fue el internet que estuvo un par de días así. Reiniciamos el router un par de miles de veces pero no hubo caso. Nos fuimos a acostar sin internet.

Al otro día habíamos quedado en salir a eso de las 10. Íbamos a hacer un tour de Gaudí y alguna cosita más. Me despierto con unos timbres, yo me estoy quedando sólo en un cuarto y en el sueño pensé que eran las gurisas tocándome timbre en mi cuarto porque me había dormido. Tocan de vuelta y les grito que ya iba, ahí me puse a pensar y me di cuenta de que es un cuarto, no tiene timbre. Miro la hora y eran las 6:15 am. Agarro mis pantalones y voy hasta la puerta, miro por la mirilla y había un veterano tocando timbre como un enfermo. Me pongo los pantalones que tenía en la mano y abro la puerta. Ahí viene y me pregunta si yo era de la distribuidora de no se que, yo le dije algo así como "eh, no, este es un apartamento, me estoy quedando con gente acá" esa oración demoró unos 2 minutos en terminarse porque no tenía idea de que estaba pasando. Ahí me dice "ah, no tienen nada que ver entonces con la distribuidora entonces? Porque como es acá al lado" yo no me acuerdo si le dije sólo que no o le repetí exactamente la misma cosa que ya le había dicho, me dijo "perdón" y siguió pero sin tener cara de sentirse mal por haberme despertado a esa hora tocando timbre como un desquiciado mental. Y esa es la historia de como conocí a la persona que más odio en toda Barcelona.

Cuando me despierto de verdad les comenté a las gurisas lo pesado que estaba el tipo del timbre, me contestaron que ninguna de las tres lo había sentido, son una mierda de gente.

Salimos a recorrer ese día. Empezamos con la Sagrada Familia que está cerca de acá. Tuvimos que hacer una hora de cola para entrar y después estuvimos un par de horas adentro porque habíamos pagado para subir a las torres pero eso es con hora y había que esperar a que nos tocara. Es muy linda, no van muy rápido, uno diría que en 130 años de construcción tendrían que estar al menos todos los vitrales puestos, pero es impresionante.

Seguimos hacia el parque Güell, donde empezamos a descubrir que todavía no estamos muy capacitados para caminar entre la gente que habla nuestro mismo idioma. Carla se pasó medio camino comentando cosas sobre la gente que pasábamos en un volumen de voz perfectamente audible. Me da miedo de que llegue a Montevideo y se le ría en la cara a un guarda de ómnibus por tener un peinado plancha y se le va a armar terrible lío.

A la salida del parque viví uno de los misterios más grandes de este viaje. En un momento empecé a pasar frío, entonces me puse la capucha. Cuando lo hago siento algo como húmedo en mi cuello, entonces me tocó y cuando miro mis dedos tenía caca de pájaro. Un bajón gigante. Me limpio los dedos en una pared y me vuelvo a tocar y no tenía nada, le pido a Carla que me revise y no tenía nada. Me saqué el buzo, revisé mi cuello, mi mochila, mi camiseta y todo y no encontré ningún rastro de caca. No se que habrá pasado y nunca lo sabré.

Pasamos por un par de casas de Antoni, terminamos de asegurarnos de que el tipo era una mezcla muy interesante de un demente y una persona muy salada y completamos el día. Llegamos a una casa sin internet y con varias horas para matar. Yo me dediqué a caminar en círculos.

Hoy dormí un poco más y salí sólo. Fui a comprar un par de encargos que me habían pedido y ya liquidé todas mis obligaciones con el viaje. Recorrí el Barrio Gótico y llegué hasta la Rambla. Me metí en un puertito y estuve un rato, hasta que a la tercera caca de gaviota que me cayó a menos de dos metros me empecé a sentir en el medio de un ataque aéreo y decidí irme.

Ahora me hice una compra variada de cosas de mar congeladas, aros de calamar a la romana, chipirones enharinados, camarones en no se que y unas empanaditas de atún y voy a cenar eso. Una cagada que no sepa hacer paella, sino estaba en el medio de eso ahora.

Este es probablemente lo último que subo desde el viaje, así que quería despedirme de todos los viajeros y desearles que continúen lo mejor posible. Se que mi partida va a ser un golpe duro para la generación pero espero que sepan superarla. Del resto de mis lectores no me voy a despedir porque pienso cumplir con los días que dice el blog, así que todavía van a tener para un ratito más de mi.

sábado, 3 de noviembre de 2012

Día 212

Como me quedan pocos días de viaje, voy a hacer un intento poco sutil para juntar visitas escribiendo lo más seguido que pueda en estos últimos días.

No me han pasado cosas ni me va a pasar mucho supongo, así que voy a escribir sobre temas aleatorios o gente del viaje o capaz que hago una entrada vacía y la pongo en facebook para que entren engañados, cualquier excusa es buena.

Descubrí que bastante gente de la generación está leyendo esto, porque varios hoy me saludaron y me comentaron de mi marcha hacia Uruguay, así que esto de hablar de cosas de gente puede andar, o al menos decir que voy a hablar de gente así se quedan todos esperanzados de que capaz que los nombro y entran a ver que cosas pongo de ellos. También hay un lado bastante malo de que haya bastante gente acá que lee esto y es que no puedo hablar mal de nadie porque me van a venir a putear, pegar o se van a quedar enojados conmigo y yo no manejo bien las confrontaciones y me gusta caerle bien a todos, así que no voy a hablar mal de toda esa gente de mierda así les sigo cayendo bien y me saludan.

La cuestión es que cuando tengo conversaciones con la gente, yo resulto tan interesante que terminamos hablando sobre mi y no tengo un montón de cuentos sobre ellos.

Lo que podría hacer es pedirle a gente de acá que me mandara alguna historia. No tiene por que ser la historia completa, pueden decirme cosas tipo "entonces Martín y Cecilia se cagaron de la risa cuando Mercedes le tocó el bulto a Fredy en la piscina" y yo con eso me manejo, invento lo que pasó antes y lo que pasó después, lleno los espacios en blanco.

También puedo hacer comentarios sobre gente, pero hay varias cosas ahí, para empezar soy muy popular, así que conocí un montón de gente y tendría que hablar de 50 personas y de los que me olvide se van a ofender. También está el que se me tienen que ocurrir una torta de cosas graciosas sobre todas esas personas. Lo último que se me ocurre ahora es que no se quienes lo ven y quienes no a esto, así que mirá si me gasto hablando de alguien y después no lo lee y es al pedo, porque la gracia es sumar una visita con esa persona.

También puedo mechar cuentos míos viejos. Por ejemplo, una vez me quebré la clavícula porque me caí de la cucheta de arriba. Esto es lo que se yo, estábamos en Las Toscas al principio del verano, yo tenía tipo 8 años. Un día me fui a dormir, me acuesto, me duermo y ta, todo normal, de repente abro los ojos un segundo y veo luces pasando muy rápido (mucho tiempo después me di cuenta de que eran las luces de la rambla o de la interbalnearia), dije "que sueño raro" y me volví a dormir. Bárbaro, todo tranquilo, abro los ojos de nuevo más adelante y estaba avanzando por un pasillo, miro para abajo y estaba en una silla de ruedas y en calzoncillos, yo que se, he tenido sueños más extraños como aquél del oso que nos comía a todos en el campo de mi abuelo, y me volví a dormir. Abro los ojos de vuelta, esta vez un poco más despierto y veo que el techo estaba re lejos y todo como mucho más blanco. Miro al costado y estaba mi madre sentada en una silla. Le pregunto que pasó, donde estaba y me dice que estábamos en la Española, resulta que me caí de la cama y me quebré un hueso en el hombro, le dije "ah, bueno" y me volví a dormir. No tengo muchos más recuerdos entre eso y el momento en que me ponían en un tubo para hacerme una resonancia porque a los médicos les llamaba la atención que no me acordara de nada de la caída y pensaban que podía tener algo. Resultó que no tenía nada, no me acordaba porque nunca me desperté nomás.

Ta, eso sirvió un poco para hacer bulto, pero medio que ya gasté una de las historias más importantes y ahora no la voy a poder usar.

Otra idea es que se proponga un tema y yo hablo de él, idealmente vendría gente y me dice, "Joaquín, dame tu opinión sobre tal cosa" y yo les doy mi opinión. Por ejemplo bigotes. Los bigotes están de más, esa es mi opinión.

No se, voy a precisar ayuda probablemente para esto, así que el que tenga una opinión o quiera figurar o lo que sea, es más que bienvenido, me estaría dando una buena mano.

Para comentar algo del viaje, hoy lo que hicimos fue ir a la Unidad de Habitación de Marsella de Le Corbusier. No les voy a contar nada de la obra porque capaz que le erro y hay mucha gente que sabe de estas cosas leyendo y ta, no voy a quedar como un bobo. La cuestión es que es imortante. Pudimos entrar a apartamentos de gente que vive ahí, les pagabas 5 euros y te hacían un tour por el apto, era media extraña la situación, pero estaba muy bueno.

También aprovechamos para sacarnos unas polaroid los de la camioneta. Me quedaban 6 polaroid en mi cámara y somos 6, así que cada uno se va a llevar una fotografía original sacada por Rodrigo Broquetas. También le saqué una a la camioneta de Rodrigo, los conocidos por la gente de mi camio como los Power Rangers, no se bien porque les dicen así, pero ta, me resulta divertido.

Lo que me está preocupando ahora es que Agustín se dio cuenta de que el pie le estaba mejorando e iba a tener que manejar ahora que nos vamos a Barcelona, así que le pidió a Lu que lo pisara así tiene para un tiempito más.

Creo que por ahí voy a ir terminando, ya mañana nos vamos para Barcelona, donde me espera un apartamento con 6 mujeres. Si no escribo es porque terminé con mi vida. Ya va a ser el último destino mío. Besos a todos y nos volvemos a ver en estos días.

viernes, 2 de noviembre de 2012

Día 211

Llegamos al día 211 del viaje y tengo que empezar con unas noticias. Al final cambié mi pasaje del 26 de noviembre para el 8, la semanita que viene.

No se preocupen, no es porque esté mal, estoy pasando muy bien, pero como que ya está, siento que completé el viaje y el resto lo haría sólo para ir a sacar la foto y ta, pero ya estoy pasando más tiempo guardado en hoteles que saliendo. Estoy pasando muy bien acá, pero pasaría mejor allá a esta altura, así que me vuelvo. 

Después de tanto tiempo viajando te empieza a agotar el hecho de estar todo el tiempo cambiando de lugar, sin quedarte más que unos pocos días en algunos lugares y tan lejos de lo tuyo. La verdad que este viaje es mágico, son increíbles las cosas que vi y la gente que conocí, pero ya el estar un fin de semanas en calzoncillos es impostergable.

Fueron un par de días tratando de decidir que hacer. Me daba lástima por el pobre Agustín que va a quedar sólo con un montón de mujeres histéricas y ahora tengo que pensar como hacer para llegar a los 236 días acá en el blog, pero que le voy a hacer. Por suerte el Agu tiene unas pelotas de oro y yo tengo una inventiva increíble, así que los dos temas serán solucionados.

En este momento estoy presenciando a Lucía golpear al pobre Agu y me da un poco de cosa dejarlo sin nadie que lo defienda.

Para ser honesto llevo trancado en esta parte un buen rato, porque he estado haciendo bastante poco estos días y no se me ocurre nada, así que voy a inventar cosas.

Para enganchar un tema con algo del viaje, voy a comentar que acá se come mucho atún en lata. Hay varios tipos, está el desmenuzado que es una cagada, andá a saber que cosas desmenuzaron ahí adentro, estoy seguro que la mitad son las cosas que comieron esos atunes antes de que los pescaran. Después está el entero que es el rico, ese sí debería ser atún de verdad y también hay miles de variaciones tipocon aceite de oliva, con tomate y otras cosas que ya pasan a ser un despropósito. Lo que quería hablar de los atunes en realidad es que la mayoría de las empresas tratan de publicitar que no se mueren delfines en sus redes porque a la gente le caen bien o algo así. Cualquier persona entre una lata de atunes que no contenga restos de delfín y una que quizás contenga, van a elegir la que no contenga.

Yo vengo a denunciar a esa gente. Bueno, muy bien, cada tanto se muere un delfín en una red de atunes, pero saben la cantidad de atunes que se mueren en las redes de atunes? Una cantidad infinitamente mayor. Por que la preferencia entre un delfín y un atún? Pobres atunes.

Hay gente que te dice, no es que los delfines son inteligentes, los atunes no, bueno, para empezar si se mueren en una red que ni siquiera estaba destinada a ellos, tan inteligente no era ese delfín. En todo caso le estamos haciendo un bien a la raza eliminando a los elementos más débiles permitiendo que los delfines como grupo evolucionen.

No se, la verdad que la gente que se pone como loca con un delfincito pero no le importan los cientos de miles de atunes que la quedan me parecen unos insensibles.

Ya llené el suficiente espacio como para seguir tranquilo acá con las pocas cosas que nos pasaron estos días.

En este momento en la camioneta somos 2 conductores. Tefa se jodió el tobillo hace un tiempo ya y está en recuperación, así que la tenemos instalada en el fondo de la camio. Estuvimos un tiempo siendo 3 conductores, no pasa nada, se rema. El problema es cuando al Agu se le dió que tampoco quería manejar y "accidentalmente" se tiró un termo de agua caliente en el pie.

No se, para mi hay algo extraño en todo esto. Yo desconfío de Agustín un poco en este momento.

Hoy Leti se bajó de la camioneta y pisó mal y se quejó. Yo la miré y le dije "ni te atrevas". Se llegaba a lastimar y se listo, yo me tomo un tren.

Pasamos un par de días preciosos en un hotel formula 1 en Lyon, ahora vamos a pasar un par de días muy lindos en un hotel fórmula 1 en Marsella.

De acá nos vamos a ir a Barcelona. Ahí va a ser mi última ciudad y la prueba más grande de todo el viaje. Agustín y Lucía se van a otro lugar y en el apartamento que alquilamos vienen 3 mujeres extras. Yo sólo espero que no se hayan coordinado en ese tema y que caiga ahí, sino no llego a Uruguay.

Bueno, los dejo con esto nomás, un poco corto comparada con otras entradas. No quiero dejar de escribir porque no voy a tener más excusa para no participar en la discusión que se está planteando en este momento. El tema es "mujerón", que es un mujerón y que no y quién es uno, tanto celebridades como gente que conocemos. Es medio embole, ahora mejoró con el Agu admitiendo que él es un mujerón, pero ta, se lo están tomando un poco en serio de más a esta charla.

lunes, 29 de octubre de 2012

Día 207

Hoy se fue mi hermano, el último acompañante que va a tener la camioneta y ya va marcando la cuenta regresiva para la vuelta. Ya dentro de poco se empiezan a bajar algunos de los titulares y de a poquito vamos a ir quedando menos hasta volvernos. Hoy me quedarían 29 días de viaje si no me equivoco, no hice las cuentas, pero raramente me equivoco, hasta cuando tiro números al azar.

Nosotros es la última noche acá en Mulhouse donde estamos en un Formula 1 que es lo más parecido a un motel que hay en Europa. Se quedó acá media generación casi. Hay un movimiento bastante extraño. Algún travesti gigante, familias con hijos que creo que viven acá y un montón de rumanos que son lo más parecido a cavernícolas que he visto. Uno partió una cebolla a la mitad con la mano después de golpearla muchas veces contra una mesa y después procedió a comerla mientras sus amigos se acercaban cada más a Tefa y decían pavadas sueltas en un español rudimentario.

El otro día pasó lo que pensaba que no iba a pasar durante este viaje, nevó. Toda la generación está chocha con haber visto nevar. Un par de veteranos franceses en pedo se murieron congelados cerca de acá y hubieron choques porque nadie se esperaba que nevara tan temprano, pero bueno, nosotros vimos nevar y estamos muy contentos.

No tenía un montón de ganas de pensar en esta entrada, así que lo que hice fue tener una conversación con Alejandro en el camino a Ginebra para dejarlo en el aeropuerto y ahora la voy a transcribir, así que eso, acá está.

-Hola Ale.
-Hola. Quién sos?
-Como quien soy? Estoy sentado al lado tuyo.
-Ah, perdón! No te había reconocido con tanto brillo.
-Brillo de qué? Te dije que ese queso estaba vencido.
-Pero era francés, pensé que el olor era parte de la cosa.
-Bueno ta, ahora ya fue. Che, tu letra es bien fea, no entiendo nada.
-Es que la camioneta se mueve mucho!Y al lado de la tuya cualquier letra queda mal parada.
-Y... si Carla dice que es linda... Están todos medios muertos acá.
-Ah pillo! Ya descubrí tu secreto! Usás la técnica pierna/mesa! Ya te copio. Sí, la verdad que son medio jodidos tus amigos, 8 mesesitos de nada y ya no dan más.
-Creo que es que como nosotros estamos callados escribiendo esto nadie le mete a la amenización.
-Gente respetuosa. Te confieso algo, tengo ganas de apretar el pompón del gorro de Agustín y hacer "pim pim".
-No lo hagas, ese gorro es un asco. Un día de estos lo quemo "sin querer" junto con las bombachas de Carla.
-No lo hagas! Esas bombachas son la fachada perfacta. Mirá si nos para la policía. Che, no me querés hacer una entrevista?
-La gente no pide que los entrevisten, los entrevistan porque hicieron algo o son algo especial. Vos te ganaste una entrevista?
-Claro que sí! Te traje pila de dulce de leche y me llevo tu colchón en el bolso
-Bueno bueno, ta. Vamos a empezar tratando de conocer tu caracter. Si te dieran a elegir entre una cosa buena y una cosa mala, que elegirías?
-Mentiría si negara la tentación de lo malo y la adrenalina de lo prohibido... pero tengo una pantalla creada a lo largo de los años de "tipo bueno" que algún día dará frutos. Así que voy a elegir la cosa buena. Esperá que entramos en clima y prendo me pipa de burbujas y llamo a mi águila.
-Estamos en un auto, no podés fumar, y tu águila está en Uruguay y es imaginaria. Bueno, los pedos son graciosos?
-Que bueno que preguntes eso! No solo son graciosos, son económicos! Diversión casera. Suenan a trompetitas y salen de la cola.. como la caca!
-Jaja, caca. Me gusta la caca. Como estuvo hacer caca en Europa?
-Fue lo primero que hice al bajar del avión en Madrid. Mi primer caca europea, que emoción. Después presté atención al giro del agua en el water pero no me llamó la atención. Se ve que no me acordaba bien pa donde gira.
-Sí, es raro pero no resulta extraño. Y el viaje que tal?
-Muy lindo la verdad, 15 días que se pasaron volando. Tuvo de todo, emoción, suspenso, adrenalina, acción policiaca, sol, nieve y yankies camporafílicos.
-Che, te tiraste un pedo?
-No, ojalá! Creo que fue Leti que viene muy callada, creo que la vi inclinarse hace un rato.
-Hace eso seguido. Aveces Cleffi se tira uno y le hecha la culpa al Agu. Voy a precisar conceptos cortos: la camioneta.
-Mi cuarto o quinto hogar. Acogedora es la palabra
-Los camioneteros.1
-Vamos por orden de altura. Tefa "pies de venus" Ado, nunca rechaza un mate. Se esguinzó un pie sólo para ir sola en el asiento de atrás. Si tuviera que elegir a alguien para compartir una cena con Rumanos es a ella. Agustín "el tambor" Diaz, que tipo gracioso, otro fiel del mate. Me gusta su gorro y su amor por las galletitas de nutella. Carla "journalista" Firpo, la princesa del grupo. Una experta del armado de valijas. Lucía "vejiga pequeña" Cleffi, una mostra, tiene una inocencia galopante y una rotación de zapatos pocas veces vista. La pequeña Leti es la mónica del grupo. Es feliz con una aspiradora en una mano y en la otra otra más. Y ta, Joaquín es un crá. Iba primero pero pensé que había que ponerlo acá.
-Hay alguna pregunta que quieras que te haga?
-Mmm, no particularmente, a mi me gustan las sorpresas. Aparte ese es tu trabajo, no el mío!
-Pucha, quería dormir. Cuál fue tu parte favorita del viaje?
-Perdón! Te desperté! Me gustaron varias partes. Fue un viaje muy movidito. Roma por lo impactante. Florencia y el camino por la toscana con esos pueblitos medievales y sus castillos. Y las montañas de Suiza, unos paisajes impactantes.
-Tanos o Suizos?
-Tanos. Comen más y son más despeinados y con barba.
-Un electrodoméstico?
-Para este viaje una jarrita para calentar el agua, sin duda. Para la vida misma creo que mi favorito es el calefón. Que nunca falte.
-Cuánto más decís que le damos a esto? Ya vamos como 18 hojas de esta libretita.
-Pero es chiquita y estamos en simple faz! Igual ta, sos vos el que la tiene que pasar en limpio. Che, como me voy a morir de calor cuando llegue a Montevideo!
-Por las dudas tené a mano las toallitas húmedas para higienizarte los zobacos. Che, hablame algo de la camioneta de Darío, Mafe, Magda y Nico que sirve para subir el rating.
-Gente con problemas contables por no pegar pegotines donde deberían. Mafe me prometió una torta, así que voy a estar atento cuando vuelva a Uruguay pa reclamarla. Igual tengo claro que sus antecedentes no son los mejores.
-Bueno, ya veo que me va a dar una pereza terrible pasar esto en limpio, así que hacé una declaración final.
-Bueno, quizás una reflexión porque los finales no me gustan mucho. Nunca confíen en los delfines.

Y hasta aquí llegamos, la libretita era incómoda y yo me estaba durmiendo para ser honesto. Me di cuenta (así como Carla se da cuenta de que tiene mucha fuerza) de que mi hermano usa mucho signo de exclamación. Se que está todo junto, pero en un principio no era una entrevista así que no voy a separar las preguntas, y si separo todas las frases queda muy largo, así que ta, manéjense. Y no es tan difícil darse cuenta quién es quién así que ta, no me esmeré para diferenciarnos tampoco.

En este momento Ale debe estar por subirse al avión en Barajas, así que va a leer esto recién cuando llegue. Saludos a todos, mi Asterix favorito es Asterix en Bretaña.

viernes, 26 de octubre de 2012

Día 204

Empiezo hoy avisando que creo que el último número lo puse mal, hice unas cuentas y hoy sería el día 204 del viaje. Igual es más o menos lo mismo.

Tengo una deuda con ustedes, llegué hasta la costa amalfitana y después los distraje mostrándoles lo que escribía Alejandro y capaz que hasta alguno ni se dio cuenta. Lo que voy a hacer hoy es contarles ese pedacito entre que se fue Ale y vino Ale y después ya voy a no hablar mucho de los días que mi hermano contó, porque es medio embole capaz. Igual en mi cabeza todavía no tengo idea de lo que voy a escribir, así que esto son suposiciones nomás.

Recién llegados a Roma nos fuimos a nuestro hostel donde nos dejaron los gurises. Nos estábamos quedando en uno diferente al de ellos. Lo primero que vimos fue el ascensor, una caja de madera en una jaula de rejilla que parecía que era el primer ascensor de Roma, despacito nos subimos, aguantamos la respiración quietitos y apretamos el botón. Yo personalmente prefería arriesgar mi vida que cargar la valija de mi novia por las escaleras. Después de unos 20 segundos interminables llenos de ruidos extraños que ninguno hubiera quedado mal en una película segundos antes de que se cayera un ascensor llegamos arriba y respiramos.

Nos instalamos y salimos a recorrer Roma. Teníamos sólo dos días así que teníamos que hacer todo medio que a contrareloj. Visitamos las cosas más típicas ese día, Coliseo, Panteón y demás cosas viejas y nos volvimos. Vimos a un grupo de koreanos bailando Gangnam style que estuvo muy pintoresco.

El tránsito en Roma seguía siendo bastante caótico. Los autos se tiraban así nomás, los peatones se tiraban así nomás, omnibus y endemáses también, mirándolos hasta se podría decir que esos romanos están majaretas. Lo bueno es que el tránsito parece haber eliminado las bicicletas que no están diseñadas para sobrevivir en ambientes tan hostiles, así que al menos no tenías que ir preocupado por si oías una campanita atrás tuyo.

Al día siguente fuimos al Vaticano, cuenta como país, así que va a las estadísticas. Lleno de gente y más que nada lleno de viejos y de tours guiados. Recorrimos la plaza, vimos donde mataban al cardenal este en Ángeles y Demonios y seguimos dando una vuelta. Resulta que no es que tengas una libertad enorme para deambular por el Vaticano, a la mayoría de los lugares está muy claro que no podés entrar así nomás.

Otra cosa complicada del Vaticano eran los cientos de tipos que venían a ofrecerte tours por donde fuera. Que te evitavas las colas, que no se que, que no se cuanto, que te hablaban en inglés, en español y en lo que se te cantara.

Al final entramos al museo del Vaticano, la verdad que me tienen un poco cansado los museos, así que básicamente quería ir derecho hacia la capilla sixtina, cosa que era imposible debido a los miles de personas que iban admirando cada uno de los voladitos de los zócalos de cada cuarto y pasillo del lugar. Te daban unas ganas bárbaras de gritar, pechar tres viejas y salir a una velocidad aceptable para caminar. Voy a admitir que me puso de bastante mal humor. Cada tanto aparte algún tipo se ponía adelante mío y se le ocurría ser un buen samaritano y dejar pasar a absolutamente todo el mundo y me quedaba yo parado atrás como un banana sin poder avanzar.

Llegamos a la capilla sixtina, y probablemente el mal humor galopante que tenía en ese momento hizo que no la disfrutara ni un poquito, voy a decir que no me gustó, capaz que me juzgan y piensan que soy un insensible o un tarado, pero no disfruté de la capilla sixtina. Aparte creo que fui al único de todo el lugar (10.000 personas en algo un poco más grande que una cancha de básquetbol) que vino uno de seguridad y le dijo que no sacara fotos mientras todos alrededor estaban hasta sacando con flash.

Saliendo de la capilla vi una de las escenas más extrañas del viaje. No voy a decir que es lo que pienso que pasó, sólo voy a decir lo que vi. Una mujer sentada en una silla con las manos en la cara tipo llorando, un tipo parado al lado de ella que tenía más o menos su misma edad y por su ropa y apariencia era de la misma clase social (estoy dando a entender que era el marido pero tratando de no emitir juicios), el hombre estaba sosteniendo un vestidito de bebé. No había ningún bebé ni carrito por la vuelta. Ustedes saquen sus conclusiones.

Visitamos un par de lugares más, comimos algún helado y terminamos el último día de Ale en el viaje.

Al otro día almorzamos con toda la camioneta y fuimos al aeropuerto. La valija de Ale ganó 13 kilos en el mes y medio que estuvo acá. Postergamos lo más posible la entrada de Ale, pero en un momento se tuvo que ir. El peor momento del viaje sin lugar a dudas.

Nadie me vio llorar ni en el aeropuerto ni en el hotel, así que nadie tiene evidencias de que no siga siendo un hombre barbado y recio.

Tuve un par de días muy tranqui y entró el otro Ale, mi hermano. Resulta que yo tengo poca memoria con los nombres, y pensé que olvidarse del nombre de tu novia puede ser una cagada muy grande, así que para minimizar riesgos elegí una con un nombre que pueda recordar fácil.

Lo llevé a ver las cosas que había visto el primer día con Ale (es un embole escribir el nombre entero cada vez y así es como le digo a los dos, así que se van a tener que esmerar un poco y deducir quién es quién, no es tan difícil) y listo, ya al otro día salíamos para Florencia.

Acá esta parte ya la contó Ale la vez pasada, así que no hay mucha cosa. Florencia lindo y con un tipo que se llamaba Carter que creo que le gusté, Milán bien, frío en un camping y con un festejito doble de cumpleaños y de ahí a Suiza donde sí les voy a contar alguna cosa.

Entrar a Suiza después de estar en Italia es un poco shockeante. Pasás de ser un venado herido en el tránsito italiano a una bestia peluda sintiéndote que estás rompiendo todo el tránsito delicadito y prolijo suizo. Creo que ya lo contó Ale, pero el único vehículo que vi mandarse una cagada fue a otra camioneta de la generación.

Vimos un par de lugares y eso, pero no les voy a contar mucho de como eran... bueno, está bien les cuento, eran lindos.

Ya como el tercer día de Suiza estábamos con Ale paseando y fuimos a una tienda de ropa que vimos que estaba muy muy barata. Compramos un par de cosas para nosotros y algún regalo y pagamos con lo que nos iba quedando. Después fuimos a un cajero y fui a sacar plata suiza. Al principio puse 450 francos (500 dólares) y me dijo que mi saldo era 0, después puse 300 y me dijo lo mismo. Ahí lo que procedí a hacer fue entrar en pánico pensando que me habían clonado la tarjeta en algún lado y puteando a diestra y siniestra. Me puse a sacar cuentas y pensaba que tenía lo que correspondía al viático que quedaba (no mucho por ser fin de mes) y unos 400 o 500 dólares más ahorrados. Yo no me hice el supernet para poder mirar el saldo en internet, así que mis cuentas eran mentales de cada vez que encontraba un cajero que me decía el saldo. Resulta que eso no pasa nada seguido, ponele que me pasó una vez en toda Europa.

Bueno, llegué al camping, llamé a mi madre que es la apoderada de mi cuenta, llamé al santander, lo único que me dijeron fue que no tenía la plata que yo pensaba que tenía, llamé a mi novia y básicamente moví a todo el mundo.

Después de toda una tarde de estar en crisis esperando, mi madre logró ir al banco y bloqueó mi tarjeta y me habilitó la cuenta de internet a poder de convencimiento nomás, porque resulta que no se porque, ella no estaba anotada como mi apoderada (eso sí pienso que no es mi culpa). Me puse a mirar la cuenta a ver que había pasado y resulta que no era que me habían sacado plata en algún lado, resulta que mis cuentas mentales venían arrastrando error y soy más pobre de lo que pensaba. Al principio me vi teniendo que comer arroz para llegar al fin del viaje, después me calmé, hice las cuentas bien y me di cuenta de que estoy bien, tengo el viático asignado justo para llegar al final, lo que no tengo la plata ahorrada que pensé que tenía.

Y ese es el cuento de como quedé como un pelotudo con todo el mundo que estaba en el camping y con la gente que moví allá en Uruguay.

El último día de Lucerna (la ciudad suiza donde estábamos) se fue Elisa del viaje. Todavía se queda unos días más por Europa pero por otros lares. La camioneta de ella estaba muy triste porque creo que es la única persona de la camioneta con la que todos se llevan bien. Vamos a ver si a la llegada logra aflojarle al pucho un poco.

De ahí salimos rumbo a la selva negra y después a Mulhouse en Francia. Para todos los que la están leyendo "muljaus", les aviso que no es así, la pronunciación sería "mulús".

En el camino en Alemania, fuimos detenidos por la policía. Primero nos pasaron y prendieron un cartel que decía "bitte no se qué" y pararon en un lugar. Nosotros los pasamos y seguimos dado que nadie sabía alemán, pero aparentemente quería decir estaciónese o algo así porque arrancaron atrás nuestro de vuelta y ahí si paramos. Un poco de pánico aparte de por ser parados, porque el conductor era Agu que no tenía libreta, sólo un certificado de la policía de Estonia diciendo que se la habían robado. Se baja un tipo y le damos los pasaportes, libreta de propiedad y demás cosas. Después del tipo se baja una policía alemana que estaba muy muy bien, lo cual llevó a una rutina de comedia de las mejores que se han presenciado mientras esperábamos a ver si nos llevaba o no.

Resulta que roban mucho por ahí, y vieron a una camioneta cargadísima y nos pararon. Aparte cuando vieron que a la camioneta francesa la manejaba un uruguayo más sospechoso parecía. Leticia les mostró la valija y eso y le contó lo que hacíamos. Ya para cuando abrís la valija y lo primero que ves son las bombachas de Carla colgadas para que se sequen ya ves que eso seguro que no es robado.

Llegado acá a Mulhouse (Mulús, acuérdense), por petición de Cleffi (a ella le gusta que la nombren en las cosas que ella considera que pasan gracias a ella), me puse a mirar el papelito con los vuelos a ver a que hora tenía el vuelo de NY a Miami el 28. Resulta que ahí me di cuenta de que mi vuelo es el 26, no el 28 como vengo diciendo desde al menos Asia, todo esto me di cuenta gracias a Lucía. Eso hace cerrar un poco mejor lo números de los días del blog, estaba empezando a pensar de que le había errado al número del título y hubiera sido un bajón, no lo habría admitido igual al error, habría hecho trampa con los títulos de las entradas.

Así es que creo que ahora me voy a hacer propietario del premio del bobo del viaje, algo que me enorgullece. Esto también sirve para taparles la boca a los de la camioneta que se piensan que nunca pongo las pavadas que hago yo, cuando claramente si no pongo más es sencillamente por la poca cantidad de errores que cometo.

Ahora es que Cleffi ya se relajó pensando que no voy a poner la razón de que ella sea la causa de que revisé el papel de los viajes, voy a atacar. Resulta que revisé el papel de los viajes porque ella no se anima a viajar sóla entre NY y Miami, por alguna razón no está con Agustín y quiere saber si alguno de nosotros va con ella o si cambian los dos el vuelo para no viajar sóla. Puse que era gracias a ella debido a que ella me lo reclamó enérgicamente pero también quería que evite ciertas partes de la historia. Debido a que este es un medio que defiende abiertamente la libertad de prensa, no voy a ocultar la verdad! Al menos hasta que alguien venga y me ofrezca plata por poner algo, ahí no me importa tanto si es verdad o no.

Con eso creo que voy terminando. Pegué un repunte ahora para ver si en la recta final llegamos al visitante 15.000. Los dejo con un pensamiento: los pedos son graciosos.

miércoles, 24 de octubre de 2012

Día 203

Buenas gente. Hoy mi trabajo más que de escribidor es de prologueador. Me di cuenta de que si quiero escribir cosas me lleva pila de tiempo, pero para prologuear escribís un ratito y ya está pronto.

Vamos a arrancar a prologuear, porque el arte de la prologueación es hablar sobre el tipo que escribe o sobre que es lo que escribe. El tipo que escribe esta vez es mi hermano, lo conozco desde hace un tiempo, más bien lo conozco desde el 100% de su vida porque yo nací antes. Es bastante buen tipo, es como yo pero de rulos. Se vino al viaje a pasar un par de semanas por acá y como está todo entusiasmado le dije que escribiera algo.

La otra parte del prólogo no la voy a hacer bien porque no leí lo que escribió. Pueden tomarlo como que soy muy pelotudo o pueden tomarlo como una demostración de confianza extrema, lo segundo es un poco más lindo. Igual a pesar de no haberlo leído algo tengo que comentar y ta, entonces les cuento que es particularmente divertida la cosa esa que le pasó en aquel lugar, muy recomendable.

Sin más preámbulo, o más bien sin más prólogo, los dejo con Alejandro "Dr. Pantuflas" Cámpora.

Holaaa holaaaa olgaaa olaaalaaaa

Como andann??? Soy yoo, el hermanito del palillo, Alejandro… Ando por estos lares y me toco aportar algo a este espacio mágico.

Me mande la gran garrón y les caí por las Europa para subirme a la famosa Pepa, la cual me acogió con ternura y calor de hogar!

Vamos por partes:

Salí de Montevideo el Domingo 14, en una demostración de madurez y autosuficiencia tremenda, le pedí a mi mamá que me ayudara a hacer el check in o como mierda sea que se llame eso de presentar el boleto y mandar el bolso por la cinta transportadora… Me sentí re adulto, salado!

Después me mandaron padentro y como ya no tenía a mi mamá, hice tripas corazón y me mande a la aventura, di una vuelta por el free shopp mirando como la gente compraba cosas y me subí al avión.

El vuelo estuvo tranqui… Largo! Pero tranqui. Mi papá tenía razón! Las azafatas de Iberia son re feas… y un poco pasadas de la fecha de vencimiento. Todo bien con que nadie se haya muerto por comer un chocolate vencido, pero ta, vamo arriba!!! Uno vio muchas películas y me esperaba algo mejorcito!

Llegamos a Barajas y camine, camine, camine, camine, camine, me subí a una cinta transportadora, camine, camine, pare para hacer mi primera caca europea, camine, camine, subí a un trencito, camine y llegue a la puerta de mi próximo vuelo para encontrarme con Joaquín en Roma.

Otra vez un vuelo tranqui, más corto (con azafatos, lo cual es peor que azafatas feas…) en el q aproveché para dormir un poco, porque entre el cambio de horario y que había salido a las 14, eran las 8 de la mañana y no había dormido nada!

Una vez en el aeropuerto tuve mi primera mala experiencia de viajero.. no aparecían los bolsos!!! Parece que hubo no sé que bardo en la bodega y se habían ido todos los pionsitos que los cargaban… entonces tuve que esperar como 1 hora que apareciera uno que mandaba los bolsos de a uno y con la paz de un librano.

Vencido ese episodio, rencuentro de hermanos, abrazos, llantos, promesas de nuncamases, gritos y otro tipo de expresiones de amor fraternal. Me estaba esperando en el aeropuerto y fuimos juntos en tren hasta el hostel en el que se estaba quedando.

ROMA

Roma es increíble!! Te impresiona salir de una estación de subte y de golpe y sin aviso encontrarte con el coliseo a unos metros, enorme. Recorrimos miles de años de historia en unas horas hasta que nos corrió la lluvia y los japoneses…

Costo pila encontrar romanos a quien decir majareta… eran todos turistas extranjeros, todos hablaban alemán, ingles, japonés o algún dialecto extraño cuyo nombre no tengo registrado. Según Joaquín, que es un entendido de esto de chusmear conversaciones en varios países, es normal.

También es gracioso como todo el mundo te mira cuando andas con el mate… uno me pregunto que era eso y cuando le explique me contesto “io lo chiamo drogo…”. También un par de policías romanos me preguntaron que era eso, y me dio un poco de miedito, entonces les hice toda la explicación y les mostré un paquete de yerba y todo… jeje

Recorrimos el Coliseo, el Foro Romano y varios lugares increíbles, de esos que ves en Asterix y decís “…” porque ta, tampoco decís muchas cosas mientras lees Asterix.

Al día siguiente arrancamos para

FLORENCIA

Armamos un mate, nos levantaron los otros miembros de la camioneta (estábamos en otro Hostel) y después de varias paradas al baño y para comer ricarditos, y tras un muy lindo paseo por la Toscana, atravesando pueblitos medievales, castillos perdidos en las montañas y viñedos por todos lados, llegamos a

FLORENCIA.

Florencia es mucho más linda de lo que esperaba, sin dudas supero las expectativas, es un lugar con mucha historia, y con un centro histórico sumamente conservado.

Ahí también la gente te miraba por el mate, incluso un camarero me pidió para sacarle una foto…

Nos encontramos con pila de gente de la generación del viaje, lo cual hizo quedar a Joaquín como una persona sumamente popular ante mi… Y al parecer, todos piensan que somos iguales, y tenemos los mismos gestos y hacemos las mismas pelotudeces.

Muchos sabían varias cosas de mi por cuentos de Joaquín o por leer el blog. Una, incluso, me dijo “ah, vos sos el del pichi de tu hermana?”. De haber sabido que era la misma que fumaba por la falta de sexo le habría retrucado en el momento….

Una cosa que me llama la atención es que cada vez que se cruzan dos de la generación, las conversaciones suelen girar en torno a "cuanto te queda de viaje?” o “volves con laburo?”. Y cuando hablan de lugares que visitaron, la referencia siempre es lo que comieron al estar ahí.

Nos quedamos en un Hostel bastante prolijo, pero con unas personas muy extrañas… Un italo-español-mexicano-raro muy extraño, al que la soledad había transformado en un acosador. El estaba en todos lados, callado, escuchando, y cuando menos los esperabas saz se te metía en la charla y terminabas caminando despacito hacia atrás hasta mágicamente desaparecer en medio de la conversa… Ser intrépido si los hay, casi sufre un ataque de Tefa, tras propinarle un hermoso piropo “tienes los pies de Venus!”. La sacó barata.

Otro personaje, Carter, un rubio alto de swanson, que no pudo contenerse ante el encanto de los hermanos Cámpora… el pobre se fue con el corazón roto.

Y no puedo evitar mencionar a una Chilena, que estaba haciendo prácticamente el mismo viaje que los de arquitectura, pero bancada por papi… al parecer le habían clonado la tarjeta y estaba desesperada porque solo tenía una tarjeta de crédito con un saldo de 1500 dólares o algo así… Era media rara y no me caía muy en gracia, hasta que en una me estaba lavando los dientes y entro a sentir un olor horrible, y empecé a pensar “pa, que gringos hijos de puta, se están cagando todo!!” y en esa se abre la puerta y sale la chilena sumamente sonriente, me dice “buenas noches” y se va al cuarto”…. Una persona que cague así se merece mi respeto.

De Florencia nos fuimos para

MILAN

Pero antes de Milán estuvimos por

GENOVA

Gracias a la solidaridad del grupo, nos desviamos del camino trazado para dirigirnos a Campomorone. El lugar de origen, supuestamente, de la Flia Cámpora!.

Es un lugar muy simpático, chiquito y metido al lado de la ciudad de Génova, como una especie de Costa de Oro. Había carteles de Cámporas por la calle y una calle se llamaba Via Giovanni Cámpora. Nos sacamos unas fotos, y seguimos camino hasta llegar finalmente a

MILAN

Allí nos quedamos en un camping a las afueras de la ciudad… Se ve que era lo más barato que había en la vuelta porque gran parte de la Generación del viaje apareció por esos lares.

Milán es más ciudad, más moderna que las anteriores que habíamos visitado… más cosmopolita para hacerme el coso con palabras simpáticas. Es enorme y lleno de lugares re caros y de tiendas todas pomposas.

En una de esas, recorriendo la ciudad, entre a un barcito para pedir para ir al baño y veo que habían unas milanesas… entonces dije en perfecto italiano, “chi cosa es esto?” y me dijeron que eran unas cotoletas. Yo muy divertido les dije que en mi país eso se llamaban milanesas, y resulta que efectivamente se llaman cotoletas a la milanesa… y me fui habiendo hecho mi pichisito y sin comprarles nada, pero re divertido.

También en Milán se dio algo particular, arranque mi cumpleaños número 25!!! Así re topisimo lo mío me fui a Milán a festejarlo.

Una de la generación también cumplía años el 21 e hicimos una suerte de festejo en conjunto… Pusieron un cartel grande que decía “feliz cumple Elisa y Ale” y comimos brochetas y osos gummys.

El mismo 21 partimos rumbo a

SUIZA

Pero antes paramos por un Decathlon, que es una tienda enorme que anda repartida por toda Europa, donde venden pila de cosas de camping, de deporte y ese tipo de cuestiones. Ahí me compre una campera como para reírme en la cara del frio y una linterna para Carla Firpo, para reponer la suya que sufrió un pequeño altercado cuando sin querer se la partí.

Ahí seguimos viaje a

SUIZA

Y llegamos a

LUCERNA

Donde terminamos de festejar mi cumple, ahora en exclusividad, con unos refuerzos y unos chocolates que compramos en una estación (llegar a Suiza un domingo de noche y esperar encontrar algo abierto es una actitud un tantito ingenua…)

Vale agradecer a todos los integrantes de la Pepa, que le metieron toda la onda y me hicieron pasar como en casa y me integraron como el hermano del palillo que soy.

Al día siguiente fuimos a

ZURICH

A llevar a Agustín y a Cleffi a la casa de una mina que era ex de un conocido de Cleffi o algo así… no se, le cayeron a una mina que nadie conocía, pero divinamente les ahorro pila de guita en uno de los lugares más caros del MUNDOOOO.

Ahí fuimos a ver una casa de Le Corbusier, quien esta en el billete de 10 francos suizos, lo que genero que varias se guardaran uno de recuerdo (?), y después fuimos a la Biblioteca de la Facultad de Derecho, lo cual creo que hicieron para dejarme contento o algo así… Finalmente fuimos a ver unos contenedores que quería ver Carla, que resultaron ser un rotundo fracaso, un asco por decirlo en términos técnicos arquitectónicos, y volvimos a

LUCERNA

, donde estamos aún… Ayer dedicamos prácticamente el día entero a recorrer un camino llamado La Via mala. Que es increíblemente lindo, un paisaje muy formato quebrada de los cuervos pero un poquitito más salado.

Los suizos están muy salados. Acá todo parece como de dibujitos, con montañas, lagos y cisnes… esta todo súper prolijo y limpio. A diferencia de los italianos, el transito es extremadamente ordenado, tanto que vas caminando por la calle y sentís que la estas cagando con alguna norma… y por supuesto, el único bocinazo que escuchamos de un suizo fue contra una de las Trafic de alguno de los de Arquitectura que se mando alguna cagada. Y los paisajes parecen como una escenografía demasiado elaborada. Da la sensación de que la única forma de poder estar con una suiza es agarrar a una rebelde que quiera molestar a sus padres con un sudaca pobre…

Por ahora es lo que recuerdo, hay miles de cosas que estoy olvidando o evitando poner para no irme tan al carajo.

Finalmente, para terminar, quería dejar un consejo, para que sientan que leer todo esto en realidad valió la pena y sacaron algo productivo.

“si te cuesta leer, seguramente tengas la luz apagada… préndela y vas a leer hasta que te canses”

martes, 23 de octubre de 2012

Día 200!!!

Bueno, está bien, en realidad no es el día 200, es el día 202, pero como se me pasó, igual lo quise festejar, así que: siiiiiii!!!! Día 200!!!!!!!!!!

Vamos a ver, en realidad tengo un montón para contar, todo Italia me queda, así que lo voy a hacer en tandas me parece, salvo que resulte que para cuando vaya por la mitad me de cuenta de que me falta material y siga para rellenar.

Vamos a arrancar con la llegada a Italia. Entramos por Venecia, es un lugar bastante recomendable para empezar Italia. Nos quedamos en un camping que quedaba a las afuera, nos alquilamos para los 7 2 cabañas y una tienda porque se habían acabado las cabañas. Ale y yo nos quedamos en la tienda y las cabañas se las repartieron entre los gurises.

Llegamos de tarde y salimos en seguida para ver como estaba la cosa. Compramos una tarjeta de omnibus que era una sóla y te cargaba viajes, nos explicaron como se usaba y yo compré suficientes viajes como para ir y volver todos los días que estábamos ahí.

Venecia es muy muy lindo. Yo pensaba que iba a estar como medio hecho de mentira para los turistas, pero si bien está todo muy armado alrededor del turismo sigue siendo como que de verdad.

Una de las cosas que estaba bueno de haber llegado a Venecia para mi es que los precios iban a estar un poco más altos, entonces no íbamos a poder llenarnos de porquerías como hicimos en gran parte de europa del este. Bueno, resulta que no estaba tan caro Venecia, así que adivinen quién se compró un montón de cosas ahí.

Así como llegamos empezamos a ver tiendas con collares, caravanas, cuadritos, posters y demás recuerditos y cosas. Estaba todo lleno de cosas hechas con cristal de Murano, ue es una islita que está al lado de Venecia y que son muy colorinchudos, casi como un plato de Sarajevo. Ya desde el principio mi novia se puso a ver esos collares y caravanas, listo, decidió que se iba a comprar un par de collares para regalo y eso, eso está bien, un lindo regalo y todo, el problema fue que le gustaron las caravanas, pero no sabía si comprarlas o no. Ahí es cuando surge el problema, si dice que sí, que lo va a comprar, bueno, la acompañás y tratás de que lo compre lo más rápido posible, porque no vas a poder lograr que no lo compre. El problema es cuando no está segura de si quiere algo, ahí son días de "ay, no se..." y de "vos que decís?" y demás frases que más que intentos de conversación son trampas, la respuesta equivocada puede traer consecuencias nefastas.

Bueno, seguimos recorriendo todos esos días, la gente nos dijo que lo más divertido era perderse en Venecia, resulta que no tenés mucha opción más que perderte en venecia. No hay una calle que continúe por más de 200 metros. Ni siquiera digo de una calle recta, digo de una calle zigzagueante pero que sea la misma calle todo el tiempo. Todas las calles son angostas, no sabés nunca en done estás y tenés que basarte básicamente a suerte. Lo que hacíamos era recorrer en una dirección general que usualmente no sabíamos ni siquiera si estábamos yendo en esa dirección y cuando estábamos cansados mirábamos el mapa y enfilábamos la vuelta, lo que muchas veces quería decir que al camping llegábamos molidos porque te llevaba muchísimo tiempo llegar desde donde decías que estabas cansado hasta la estación de ómnibus, muchas veces te perdías en el camino de vuelta y hacías el triple del recorrido.

Hay muchos gondoleros por todos lados, y uno de los días que estábamos recorriendo resulta que un gondolero que estaba en un puente tratando de conseguir algún cliente se le puso a cantar a mi novia mientras pasaba. Esas cosas a mi no me ponen nada celoso y como se me presentó una chance de poner a mi novia incómoda le empecé a decir cosas y ella me respondía que no había sido para ella y después me decía que era un tarado y que no, que desagradable el tipo ese, mientras se ponía toda colorada. La cuestión es que después se pasó cantando esa canción por los dos días siguientes más o menos, así que perdió toda chance de defenderse después de eso y pude usar ese argumento a mi favor a lo largo de esa semana.

Uno de los días nos fuimos a Murano y a Burano que son dos islitas de ahí cerquita. Murano es donde hacen el vidrio soplado y Burano tiene todas las casitas pintadas de colores muy vivos y todas diferentes.

La cuestión es que así como llegamos a Murano me di cuenta de que no la iba a pasar bien, ya de pique empezamos a entrar a tiendas de collares y cosas. El collar salió relativamente rápido por suerte, pero las caravanas me dolieron. Dos horas de recorrida entrando a muchas tiendas y en cada una preguntándome que me parecía. Si le decía que no se enojaba, si le decía que sí, que las comprara, me decía que no lo decía convencido, si le decía que hiciera lo que quisiera me decía que nunca la ayudaba, así que a la vigésima tercera tienda, salió y empezamos a caminar, cuando íbamos unos 100 metros empezó de vuelta con que no sabía y que no se que, así que la agarré y la arrastré para atrás a la tienda con Agustín y Lucía riéndose atrás, la metí adentro y la obligué a comprar caravanas y ya está, solucionado el tema. Estuvimos cerca de tener que hacer algo parecido con una pulsera, pero amenacé con sin querer empujarla a un canal y la cosa quedó por ahí.

La comida en Venecia era muy muy buena. Comí pizza prácticamente todos los días. Mucho jamón crudo, mucha muzarella de búfala, todo era riquísimo. Italia está primero en este momento en el ranking de comidas. Diría que tienen un gusto muy parecido al nuestro, pero me parece que en realidad somos nosotros con el gusto parecido a ellos.

Después del último día de Venecia, una de las cosas que tuve que hacer fue darle la tarjeta con los pasajes de ómnibus a Darío, porque resulta que no aprendí como usarla y de los 12 viajes que compré, me quedé con 6. Viajamos sin pagar un montón de veces y me di cuenta el último día.

Salimos hacia la Costa Amalfitana. el penúltimo de los lugares a los que iba con Alejandra. Nos quedamos en un apartamento en Salerno todos los días y recorríamos desde ahí. El apartamento era en teoría de dos cuartos, yo subí con el tipo y entramos a la cocina, yo estaba un poco distraído al principio y en un momento el tipo dijo, bueno, y este es el segundo cuarto y entramos a un cuarto con un sillón cama y una cama doble que salía de la pared. Bárbaro, un buen segundo cuarto, me quedé esperando por el primero y no venía, y bueno, el tipo se fue y yo me quedé esperando por el segundo cuarto. Al final le pregunté a las gurisas y me dijeron que el primer cuarto era la cocina que tenía un par de cama tipo cuchetas que salían de la pared.

La entrada a la ciudad fue bastante caótica. Los tipos manejando son unos animales, es básicamente la supervivencia del más fuerte y el que termina pasando frente al otro es el que demuestra más convicción. Se estacionan en cualquier lado, las esquinas es uno de los lugares favoritos donde llegan a haber dos juntos estacionados. Si no encontraron un lugar no pasa nada, se estacionan en doble fila, así que era normal ver a alguien tocando bocina adentro de un auto hasta que el que estaba mal estacionado aparecía.

Las calles eran muy finitas y con los tipos estacionados quedaban peor, así que manejar con la Traffic por ahí era algo bastante parecido a una tortura.

Agu y Cleffi se quedaron en la casa de lo que sería un tío de ella, pero no se, pregúntenle a ella bien porque me parece que le cayeron a la casa a un desconocido que resulta que se apellidaba Cleffi.

Tuvimos un día de recorrida por Salerno, en el que descubrimos que hay bastante poca cosa en Salerno, y que los domingos está todo cerrado. Mi novia casi me come un brazo en un momento pero después de mucho tiempo encontramos un restaurantecito que creo que estaba cerrado pero igual entramos y llamaron al cocinero y nos dieron comida.

Al otro día salimos a recorrer la costa amalfitana. Si un día están en Italia y dicen, "che, vamos a recorrer la costa amalfitana", consigan el auto más chico disponible. Bajo ningún concepto vayan en una Renault Traffic o en nada que se parezca en tamaño. Es una carretera contra el agua que va rodeando las montañas. Tiene el espacio justo para que pasen dos autos y en las curvas no ves absolutamente nada de que es lo que viene del otro lado. Igualmente a los italianos no parece importarle y van a la mima velocidad a la que y voy en la ruta 8.

La ruta va pasando por pueblitos. Queriendo entrar a Amalfi nos pasamos de la única entrada, así que tuvimos que dar una vuelta en U en la ruta y volver. Yo (que me olvidé de mencionar que era el conductor) estaba sufriendo. Las personas con sentido del olfato alrededor mío tampoco la estaban pasando muy bien. Logramos dar la vuelta en un lugar y llegamos de nuevo. El único estacionamiento que había no tenía lugar y nos fuimos a meter en una callecita y nos paró un policía y nos dijo que no podíamos entrar, así que tuvimos que pegar marcha atrás y salir. Por suerte el policía paró el tránsito para que pudiera irme, sino era imposible. Me miraron las demás, me preguntaron que quería hacer y les dije que prefería seguir y no parar nada ahí, como me veían la cara de sufrimiento me dijeron que sí, que seguíamos. Tanto se apiadaron de mi que me dijeron que me iban a comprar una camiseta nueva para que pudiera sacarme esa que tenía.

Si querías parar en un lugar, muchas veces tenías que hacerlo en la ruta, y después para llegar a donde querías tenías que ir caminando por la misma ruta donde los autos te ven a último momento y por donde no pasan dos autos y vos por el mismo lugar. Ese deporte de caminar por la ruta amalfitana se llama extreme walking, y si lo hiciste ningún tipo que haya hecho bungee jumping puede decirte nada.

Paramos en un par de lugares, uno que no me acuerdo del nombre, Praiano y Sorrento, que no tiene sorrentinos pero sí mucho limoncello. En el lugar sin nombre bajamos a la playa (unos 300 metros bajamos y después subimos), y nada más. En Praiano comimos, mi novia casi se queda con el italiano de la panadería donde compramos el almuerzo y creo que nada más. Ya en Sorrento recorrimos una callecita muy linda llena de tiendas, muchas eran de licores y chocolates y daban muestras gratis, así que probé chocolates varios, limoncello, crema de limoncello y demás cosas.

Volvimos y la ruta que llevaba directo a la autopista estaba cerrada por alguna razón, así que en vez de volver derecho, tuvimos que hacer una hora y media más por la costa, ya de noche. Ese camino incluyó unos 10 minutos de estar parado de frente a un ómnibus porque no pasábamos los dos. Al final tuve que echar marcha atrás por un par de centenares de metros a unos 3 cm de la piedra de la montaña hasta encontrar un lugar lo suficientemente ancho para pasar los dos.

Todos coincidimos de que lo mejor que pudo pasar fue que Lucía no hubiera estado ese día con nosotros porque podrían haber pasado varias cosas, que se bajara de la camioneta después de los primeros dos kilómetros, que se hubiera muerto de un ataque, que Agustín se hubiera muerto de algo por tener que tratar de calmarla, o que hubiera resultado asesinada de alguna forma.

Una de las primeras cosas que voy a hacer cuando llegue es ir a la intendencia, decir que manejé por la costa amalfitana desde Salerno hasta casi Nápoles en una Renault Traffic y que parte de ese recorrido fue de noche, y todo eso sin hacerle ni un sólo rayón a la camioneta, después de decirles eso voy a pedir que por favor me den la libreta de transporte internacional de pasajeros, creo que me la gané.

La pobre Ale que venía en el asiento del acompañante terminó toda contracturada de pasarle a centímetros de las piedras cada vez que aparecía un auto en frente.

Al otro día de esto fuimos a Pompeya, est vez por la autopista. Visitamos ahí, hubieron unos incidentes con la entrada porque en teoría si eras estudiante de arquitectura entrabas gratis, pero algunos lograron entrar gratis y otros no y después no te devolvían la plata. Fueron muy interesantes, pero la verdad me embolé un poco y no los voy a contar.

Y ta, más o menos esto fue lo que nos pasó entre Venecia y la costa amalfitana. Tengo para contar todavía Roma, Milán y lo que va de Suiza que está muy lindo, pero lo dejo para otra. También lo que voy a hacer es dejarlo a mi hermano que me está acompañando ahora escribir acá, más que nada porque si lo pone en facebook con la cantidad de amigos que tiene, voy a conseguir una torta de visitas.

Acuerdensé, cuando vayan a hacer caca, primero miren si hay papel, les digo por un par de experiencias feas que he tenido. Nos vemos.

martes, 2 de octubre de 2012

Dia 181

Estuve pensando en como bajó la cantidad de gente que mira el blog y llegué a la conclusión de que hay dos razones. Por un lado que yo bajé significativamente la frecuencia de las entradas, entonces hay menos cosas para leer. La otra razón es que bajó la cantidad de gente que aparece, y por esto quiero decir que ya no aparecen más ni Darío ni Mafe ni Magda que fueron los grandes promotores de esto principalmente en USA. Como andar subiendo la frecuencia de entradas me llevaría más trabajo, lo que voy a hacer es inventar historias sobre ellos y mecharlas, me parece que eso va a funcionar.

Nos fuimos de Dubrovnik, pasamos unos días preciosos, haciendo playa, comiendo, visitando, comprando algún regalo (por comprando quiero decir mi novia llevándome a todas las tiendas que había en la ciudad y comprando cosas cada tanto).

Dejamos el apartamento impecable, no rompí ninguna cama ni nada, aunque instantes antes de irnos tuve que hacer una cosa horrible en el baño, aunque supongo que en un par de horas volvió a ser habitable.

La kangoo celeste se quedó algún día más que nosotros. Vieron que Dubrovnik era una ciudad muy linda e iban a tratar de romper algún vidrio más de la camioneta, la conversación hasta el momento iba en que era todo tan lindo que esa ciudad se merecía el parabrisas, o capaz que un lindo abollón si se les daba por ponerse originales. Todavía no lo habían hecho porque Darío estaba ocupado destapando el water.

Salimos rumbo a algún lado, no sabíamos bien que, pero había un parque nacional cerca de una ciudad que se llamaba Makarska (creo) e íbamos a tratar de acampar por algún lado. Pusimos un camping en el gps y salimos para ahí. Las carreteras son tipo las rutas nuestras, un carril que viene y otro que va, pero al ir por montañas y contra el agua, muy sinuosas y lentas. En un momento caímos atrás de un camión, y como cada 200 metros hay una curva y no tenés ni idea de que puede venir de atrás de la montaña, no lo podíamos pasar. Metimos kilómetros y kilómetros atrás del camioncito ese. Después de mucho tiempo, justo antes de entrar a una ciudad, había una recta relativamente larga, así que Leti, niuestra conductora, aprovechó y lo quiso pasar. Para pasarlo más o menos rápido, porque tampoco era que estábamos sobrados de ruta, pisó el auto lo más que pudo y esa es la historia de como conseguimos nuestra primera multa.

A 100 metros de donde pasamos el camión resultó que había un auto con policías que nos pidieron que frenáramos. Leti se bajó y Agu también por ser el titular de la camioneta y se quedaron al lado del auto policial arreglando el tema. Lu estaba en la ventana del lado de donde estaban los gurises mirando todo y yo estaba afuera atrás de la camioneta y no veía nada. En una Lu se puso a decir en una voz con un nerviosismo que iba aumentando cosas tipo "ah, Agu está re cerca del policía mirándolo con cara de malo, le va a pegar", "no no, Agu está como loco, ay, que se calme por favor" y cosas que parecía que se estaba armando tremendo lío y que íbamos todos presos. En una me asomé y vi que el Agu estaba con una cara de pazguato (sí, pazguato) bárbara y leti tranqui hablando con el policía que le estaba explicando todo, todos a una distancia prudencial el uno del otro y tranquilos. Seguí mirando lo que pasaba mientras Lu relataba lo que ella veía, era como estar mirando un partido mientras escuchás el relato por la radio, el jugador iba trotando tranqui por la mitad de la cancha y el relator a punto de desmayarse de la emoción de lo cerca que estaba el gol.

También mientras los gurises estaban afuera nosotros estábamos hablando de la situación, cuando ya hacía un rato que hablábamos nos dimos cuenta de que la camarita de Leti que pone para filmarnos a nosotros mientras manejamos estaba prendida todavía, así que mientras escribo esto estoy relojeando el cuarto para ver por donde anda y destruir toda evidencia de lo que dijimos.

Nos sacamos eso de encima aunque tuvimos que estar un rato convenciendo a Leti de que no iba a pagar ella la multa, que la pagábamos todos con la plata de la camioneta.

Llegamos a un camping y no había nadie y seguimos hacia otro y nos metimos. Estábamos casi que sólo nosotros en el lugar y a 200 metros teníamos una playa que fue donde pasamos los dos días casi que internados.

El baño tenía fotos de Darío diciendo que estén atentos si ven a ese individuo, se ve que la bola de el terror de los waters ya se corrió por Croacia.

Mi novia probó por primera vez dormir en carpa en el viaje y bastante bien. Se durmió todo, aunque tendía a despertarse alguna vez para ir al baño y eso quería decir que yo también me tenía que despertar y acompañarla.

Después de eso salimos rumbo al parque nacional de Plitvice a otro camping a pasar otras dos noches. Decidimos que íbamos a hacer un asado, tenemos una parrillita portátil de unos 30X30 y algo de carbón, así que antes de llegar pasamos por un súper que había carnicería y compramos algunas cosas. Como no había ningún corte muy conocido le pedimos consejo a el carnicero y nos sugirió unas costillas de cerdo, y como no estábamos seguro de cuanto llevar, nos dio una por cabeza. Compramos unas piezas de pollo y bárbaro, salimos.

Esa noche después de instalarnos y todo armamos la parrilla. Prender el fuego fue una tranza, el único papel que teníamos era el de cocina y no había mucha más cosa para prender, así que básicamente gastamos un montón de fósforos y cuando logramos que un carbón se prendiera un poquito, soplamos y soplamos hasta que logramos prender los demás.

Después de una hora y un par de desmayos, con el fuego prendido empezamos a cocinar. Cuando pusimos la primer tanda de costillas nos dimos cuenta de que el carnicero croata no encara nada. A quién se le ocurre darte una costilla por cabeza? Imbécil. Cuando empezamos a comer nuestros sentimientos hacia el carnicero se volvieron muy fuertes y confusos, por un lado, era uno de los mejores cerdos que he comido y me generaba un afecto enorme, por el otro lado, sólo me dió una costilla y lo odiaba con toda mi alma. Esa noche lloré por no saber que me pasaba.

En la kangoo, esa noche Mafe tampoco hizo la torta de chocolate que prometió en Nueva York mientras Magda le alisaba el pelo a Darío para que lo dejaran entrar al baño del lugar donde se estaban quedando sin que lo reconocieran y Nico tenía los auriculares puestos y tocaba una batería imaginaria mientras cantaba haciendo un vibratto.

Esa noche ya estaba un poco más frío, así que en la carpa mi novia que es la persona más friolenta del mundo, trataba de usarme de estufa mientras dormía. En la mitad de la noche me despierto con la mitad del cuerpo afuera del colchón sin poder moverme porque mi novia me tenía arrinconado. Después de escaparme de esa y lograr una distancia que no me cocinara y dormirme, me desperté de vuelta porque Ale se había cansado de que me escapara de ella y me había abrazado cual oso.

Al otro día estaba lloviendo, así que canté día de no hacer nada. Miramos alguna peli, comimos, dormimos, charlamos, arreglamos algún alojamiento a futuro y poco más. Hicimos un fuego un poco más adecuado y comimos alrededor para calentarnos y nos acostamos.

Ya ayer salimos para Ljubljana, si están tratando de pronunciarla y lo único que lograron fue limpiarse la garganta un poco, se pronuncia Liubliana, las "j" se pronuncian como "i".

Cruzamos la frontera otra vez, la actividad favorita de Agu y después de 3 horitas llegamos acá. Caímos a un hostel que aparentemente estamos estrenando y es básicamente una casa sólo para nosotros, porque ni el dueño está, viene una vez cada tanto y se va, así que lo tenemos completamente a nuestra disposición.

Esa tarde salimos a recorrer un poco, mi novia volvió a encontrar latas, por lo que por supuesto que entramos a absolutamente todas las tiendas eslovenas a buscar y compramos todas las que le faltaban para completar su lista. En la tienda donde las compramos habían mates y yerba y aparentemente se vende bastante acá.

Llegamos de nochecita al hostel y resulta que Carla se había comprado maquillajes, así que estaban todas pintándose de verdes, azules y rosados para jugar y ver como quedaban y a ver a quién se le ocurría el maquillaje más original. Me agarraron a mi novia, me la pintarrajearon toda y tuve que salir después a cenar con las niñas así. Mientras eso pasaba en la habitación yo me fui a la sala, prendí la tele y me puse a ver football americano, un poco de deportes brutos era necesario después de estar media hora en ese cuarto.

Hoy está lloviendo, así que salimos pero nos volvimos temprano a ver si para y podemos salir más tarde. Las gurisas agarraron a mi novia y se la llevaron al lugar donde compraron el maquillaje ayer y ya llevan 1 hora y media ahí, así que estoy acá tirado temiendo los resultados.

Los gurises de la kangoo están todos tirados en camas cada uno con un aparato tecnológico, Darío con su celular mientras se bajan las película que puso en la compu que tiene Mafe que está en facebook revisando todos los "me gusta" de la mamá, Nico escuchando música moviéndose para todos lados y Magda hablando con su mulito.

martes, 25 de septiembre de 2012

Día 173

Vieron, esta vez no demoré tanto en volver, me porté bien. Para mi que hasta me gané un premio, ustedes decidan cual.

Ahora sólo tengo 2 ciudades para contar de tan prolijo que estoy. Les cuento el tiempo en Sarajevo y los días que llevamos en Dubrovnik.

La última entrada fue de la noche que llegamos a Sarajevo. Ahí ya no pasó nada porque ya para cuando terminé era una sinfónica de ronquidos el cuarto, así que hay que empezar en la mañana siguiente.

Nos levantamos, nos acomodamos y salimos. A los 100 metros de haber salido nos encontramos con una panadería que tenía terrible pinta, así que entramos y las cosas salían 1 marco bosnio que sería medio euro y aparte estaban muy ricas. Ya Sarajevo me empezó a caer bien.

La verdad que Sarajevo no se parecía a ninguno de nuestros cuartos en la época de nuestras infancias. Desde tiempos inmemoriales que nuestras madres comparan las habitaciones de sus hijos con dicha ciudad, ojalá mi cuarto estuviera tan ordenado como Sarajevo.

Nos metimos un poco en la ciudad vieja y era un poquito como volver a Turquía. Estaban las mismas porquerías que ahí y mi debacle económica comenzó en el momento que mi novia descubrió que le gustaban las porquerías esas.

Después de lograr bloquear varios intentos de compras pelotudas, entramos a una tienda donde el vendedor se nos puso a hablar. Después de las típicas alcahueteadas a Uruguay y demostrar un conocimiento mínimo, se nos puso a hablar de las cosas que tenía a la venta, habían un par que Ale estaba relojeando pero tranqui, hasta que en un momento el vendedor la miró y le preguntó si los abuelos eran europeos, porque tenía mucho aire, luego le dijo la frase que abrió la canilla de compras sarajevas, "tenés un aire a Jennifer Aniston". Al escuchar eso quise saltar arriba de Ale, tratar de bloquear el camino de su mano a su bolso donde guardaba la plata, pero no había nada que pudiera hacer, el vendedor me había ganado.

Después de eso la cosa se desvirtuó, ayudada por el grupo de féminas de la camioneta que se ve que están enojadas conmigo por algo que hice en algún momento y estaban boicoteándome de una forma pocas veces vista. "Sí, ese bowl colorinchudo es precioso, comprate un par", "las tazas esas son divinas, nunca más vas a ver unas igual" "no te podés ir sin una lámpara, tienen como el 80% de los colores que existen en el mundo", fueron algunas de las frases que se fueron repitiendo.

En un momento volvió el Agu que se había sentido un poquito mal y se fue a dormir una siesta y ahí me ayudó por lo menos a no quedarme sólo rodeado de compañeras de camioneta disfrazadas de los demonios rojos que aparecen en los hombros izquierdos de los dibujitos que le hablaban en la oreja a Ale.

Después de un manejo bastante cuidadoso de mi parte, logré darme cuenta de que no iba a poder evitar todas las cosas que quería y me dediqué a elegir mis batallas. Así caí en un par, pero logré salvarme por ejemplo de los bowls colorinchudos.

Lo más complicado fue uno de los regalos que van para mis suegros ahora, no voy a decir que cosa es porque quemo todo, pero fue una de las batallas más sangrientas vividas en Sarajevo. Primero traté de rehusarme, cuando vi que no funcionó, opté por acompañarla y disimuladamente hacerla sentirse muy agradecida hacia mi por haberla acompañado a comprarlo. No sólo sufrí el tiempo previo a la compra, sino la compra en sí. Una hora adentro de la tienda. Igual yo no fui la única víctima de Alejandrazilla, el vendedor estuvo todo ese tiempo de arriba para abajo mostrando una y otra cosa, buscando colores y formas, el pobre la verdad que se tuvo que esmerar para venderle eso. Si mis suegros no se emocionan hasta las lágrimas cuando Ale les de el regalo no se que hago.

Después de 73 regalos para amigos (estoy a punto de pedirle a Ale que deje a un 30% de sus amigos, tiene demasiados), nos retiramos de las compras. Nos fuimos al hostel y después comimos por ahí. La comida en Sarajevo es increíblemente barata, me encanta esa ciudad.

Al otro día salimos rumbo a Dubrovnik. Está a 130 km en línea recta, así que con rutas y todo pensamos que en 3 horitas llegábamos, pero no tuvimos en cuenta la habilidad de las rutas bosnias para no ser descubiertas por el GPS, así que demoramos unas 5 horitas.

Ya el viaje empezó mal cuando tratamos de sacar el auto del estacionamiento. El viejo que estaba ahí nos quería cobrar 38 euros en vez de los 28 que salía haciendo la conversión de la moneda y aparte no entendía nada de inglés, así que estuvimos un rato ahí. Agustín probó a ver si puteándolo entendía español, pero resultó que no. Al final preferimos ir a sacar marcos bosnios y pagar con eso así no nos afanaba el veterano.

La ruta preciosa, muy precaria por momentos y con muchas curvas y subidas y bajadas por las montañas, pero muy linda.

Tuvimos de nuevo que cruzar fronteras, una de las actividades menos preferidas de Agustín. En el momento que un inspector de aduanas lo mira se pone verde y los calzoncillos se le quedan violetas.

Llegamos al fin a Dubrovnik. Mi frase preferida de estos días es "buscá Dubrovnik en google y odiame". Les pido a ver si por favor lo pueden hacer también los que no la conocen.

Metimos playa, centro, comimos rico, paseamos. Hasta ahora el único inconveniente de este lugar es que las tiendas de souvenires no venden las latitas que Ale está comprando para llevar.

Estamos muy aburguesados, es el cuarto apartamento en el que nos quedamos en este mes. Ahora vamos a tratar de meter algún camping para acordarnos que en realidad la vida no es así.

Bueno, me aburrí de escribir, así que me voy a acostar. Voy a ver si me pongo de vuelta a escribir, porque así no llego a las 15.000 visitas antes de que termine el viaje.

viernes, 21 de septiembre de 2012

Ni idea de que día es

Bueno, me fui al carajo, ya se. Esta vez sí que estuve demasiado tiempo sin escribir y no fue culpa del internet porque tuve en todos lados. Ya me están llegando quejas y estoy empezando a recibir amenazas también.

Como en todas las cosas, hay que encontrar un culpable a esto, y nunca puede ser uno, es un embole sino, así que después de un análisis que consistió en encontrar a la persona a la que es más fácil culpar, voy a hechar la responsabilidad de la falta de entradas sobre mi novia.

Realmente es bastante fácil llegar a esta conclusión. Antes de mi novia escribía seguido, desde que llegó escribí una sóla vez, punto. El problema es que me está haciendo recorrer todas las ciudades pasando por absolutamente todos los lugares que pueden llegar a estar buenos. Yo antes elegía un par, iba y me volvía tranqui. Ahora llega la noche y estoy volviendo muerto a dormir y lo último que quiero es escribir. Este es uno de esos momentos de mortandad, pero me dio miedo de que si seguía así el blog iba a terminar de morir. Y también es la razón del título, averiguar que día de viaje es hoy implica un esfuerzo para el que no estoy capacitado ahora.

Bueno, me quedé en Riga si no me equivoco, ya pasó una vida desde eso. Visitamos no se cuantos países, así que les voy a hacer una enumeración medio rápida, espero que este me quede corto, aunque mis esperanzas de que sea gracioso son pocas realmente.

De ahí cruzamos todo Lituania para llegar hasta Polonia de una manejada. Por el único lugar que paramos fue por un monte de cruces cerca de Siauliai (creo que era así la ciudad), que básicamente es un montón (un montón de verdad) de cruces. Es bastante raro y bueno, a cada uno le puede pegar para lados diferentes. Por lo pronto nadie en la camioneta se prendió fuego, así que parece que todo bien.

Seguimos derechito para Varsovia. Llegamos bastante tarde de noche y con mucho sueño. Dejamos las cosas y nos fuimos a dejar la camioneta con Agu a un parking. El problema fue volver del parking porque no teníamos ni idea de donde estábamos y ninguno había prestado atención. Nos dimos cuenta de que estábamos en problemas cuando señalamos para lugares opuestos cuando dijimos por donde nos parecía que era. Igual eventualmente logramos llegar.

Al otro día salimos a recorrer y cometí mi primer error del viaje con mi novia, mostrarle a que es un H&M (una especie de Zara más barato). Ahora mis finanzas corren riesgo.

Para no contar absolutamente todo, ya paso para la salida a Cracovia. Llegamos muy tarde también en la noche siguiente y nos acostamos nomás. Al otro día desde ahí salimos hacia Auschwitz que quedaba cerca. Junto con Hiroshima el lugar más duro del viaje. Ver el campo, conocer un  poco de la historia de la gente que estaba ahí, como vivían y como los trataban fue realmente muy chocante. Ahora parece increíble que hayan pasado cosas así y no hace tanto tiempo.

Esa noche llegamos muertos a Cracovia de vuelta pero igual juntamos fuerzas para salir a dar una vuelta porque la ciudad lo merecía. Un centro espectacular y que nos dejó a todos con ganas de quedarnos algún día más.

Y seguimos con la recorrida, ahora nos tocaba ir a Praga. Nos pusimos chetos y alquilamos un apartamento las dos parejas de la camioneta. Muy grande y cómodo por suerte, porque el primer día nos llovió todo y nos quedamos acomodándonos y descansando.

Mi novia aprovechó el segundo día para arrastrarme a un tour gratis que había y estuve como 3 horas caminando atrás de un argentino chiquitito que vivía en Praga contándome cosas. Para peor es que Ale le dijo tanto a tanta gente de los tours gratis que habían como 20 uruguayos haciendo el mismo coso.

Visitamos un montón de cosas, la plaza, el castillo, el reloj de la plaza, y pila de las callecitas de la ciudad vieja. También estrenamos la polaroid comprada en la feria de Berlín por Ale y conseguimos unos caramelos que están muy buenos y que probablemente a muchos de ustedes les toquen de regalo del viaje.

Tuve un pequeño incidente en el apartamento y es que rompí una cama. Ya se que está el chiste fácil de la cama rota y todo eso, pero antes de que se pongan bobitos les cuento que se rompió cuando yo estaba sólo y me fui a acostar. No me tiré, lo juro, me deposité gentilmente sobre la cama y una de las tablas laterales colapsó. No fue que es partió en dos, se hizo añicos. Totalmente inarreglable. Cuando investigué a madera me quedé más tranquilo porque era casi que madera de balsa, una cagada. Igual pasé mal un par de días pensando en como arreglarla y hacerme el boludo hasta que decidí confesar (ya que realmente no había hecho nada malo) y parecería ser que zafé de que me cobren una cama.

Bueno, saliendo de ahí nos fuimos a Austria para quedarnos 3 noches en Viena. Saliendo de República Checa mi novia agarró por primera vez la camioneta. Más o menos a los 30 minutos de haberla agarrado, la camioneta fue parada por la policía por primera vez en su historia. Mirándolo en retrospectiva fue nuestra culpa por haber puesto a una rubia a manejar una camioneta enorme, un peligro lo que hicimos. Nos pidieron documentos y nos preguntaron de donde éramos y la conversación fue más o menos así: -De donde son? - Uruguay - Irlanda? - No, Uruguay, Sudamérica - Ah. Después nos dimos cuenta de que no nos habían entendido, porque nos dijeron que nuestra libreta no servía para Rep. Checa, sólo servía para Uruguay y Sudáfrica. Igual ahí sí sirvió tener una rubia al volante, porque puso cara de soy boba, no se y nos dejaron pasar.

También ese mismo día tuve que usar la frase "no Ale, la otra izquierda!" cuando estábamos llegando al apartamento de Viena y yo estaba haciéndole de copiloto mientras ella manejaba, dejando en evidencia no sólo que mi novia de 27 años todavía no sabe la diferencia entre cual es la izquierda y cual es la derecha, sino también que en Uruguay cualquiera se puede recibir de ingeniero. En realidad fue mi culpa, generalmente trato de tener un lapiz a mano para dárselo y que pueda decidirse rápido, pero después de tantos meses me oxidé un poco.

Pasamos tres días en Viena, donde la obsesión de Alejandra por comprar latas y regalos creció alarmantemente y donde se empezó a gestar la teoría de que las jarras de cerveza que se venden por ahí en Europa las hacen gente muy especial a quienes mediante una cirugía muy compleja e invasiva se les extrae completamente el buen gusto.

Ya de a poco nos estamos acercando. Seguro que me olvidé de absolutamente todo lo divertido que me pasó en estos días. Ya hace un rato que estoy tratando de acordarme de algo que después de que pasó dije que iba al blog seguro y ahora no tengo ni idea de que es, pero si me acuerdo lo pongo en otra entrada.

Ya acercándonos a hoy, fuimos a Budapest. La camioneta levantó a un par de visitantes que se sumaron a esos días y llegamos a la ciudad más linda hasta ahora de esta parte del viaje. Salimos esa noche recién llegados y mi novia casi se hiperventila señalando lugares y diciendo que teníamos que ir para acá o para allá. Al día siguiente aparte íbamos a ir a Rumania, al pueblo de donde era el abuelo de ella, así que se puso como loca a hacer planes para recorrer todo lo que había en el día que nos quedaba.

Bueno, como conté, al otro día nos fuimos a Rumania, a la ciudad de Oradea. Alquilamos un autito y después de hora y media en el local de alquileres salimos para allá. Manejamos unas 5 horitas y llegamos. No es que estuviera feo el lugar, pero si a alguien que conoce las dos ciudades le decimos que sacrificamos un día de Budapest para ir a ver Oradea, es posible que nos pegue.

Estuvo muy lindo ir ahí, Ale estaba super contenta con todo y fue muy lindo poder acompañarla hasta ahí. Rumania era super barato, en serio, muy barato. Ale aprovechó y consiguió algunos regalos por un tercio de lo que salían en Viena más o menos y tuvimos que hacer un mini surtidito porque nos sobrava plata.

Los rumanos son muy terrajas. Cualquier plancha montevideano puede pasar desapercibido perfectamente ahí, aunque los rumanos probablemente le saquen 20 cm de altura y tengan unos 40 kilos más de músculos.

Llegamos de vuelta a Budapest y recorrimos pila después de una siesta importante. Nos metimos al castillo donde había una feria con pila de puestos, mayoritariamente con chocolates, paseamos de noche y Ale pasó espectacular. Era como una niña mirando para todos lados y señalando todo edificio que veía. Pasamos bárbaro.

Hoy tuvimos que dejar Hungría y salir hacia Bosnia donde estamos ahora. Un camino hasta Saravejo que estuvo complicado. Se que se llama Sarajevo, pero después de varios días de estar hablándolo en la camioneta, nos dimos cuenta de que es más fácil que los otros 6 digamos Saravejo a que Lucía pueda decir Sarajevo (después hablo de como Dubrovnick puede ser renombrada Duborvick). Para empezar vamos a hacer un ejercicio. Vayan a google maps... los espero, no hay apuro... listo? Bien. Ahora pongan Bosnia y esperen que se cargue... cuando estén avisen que sigo. Parece un poco vacío comparado con los países de al lado no? Bueno, ahora pongan Saravejo (para mejores resultados prueben Sarajevo después), vean a ver las calles... ah, no hay... está bravo no? Bueno, el GPS tenía esa misma información. Tuvimos que llegar a un hostel en Sarajevo sin saber ni una de las calles de la ciudad y pasando por rutas que no estaban muy bien marcadas que se diga.

Al final con un mapa muy precario que tenía en el ipod logramos llegar después de dar unas 342 vueltas, pero costó.

Otra cosa que costó fueron las fronteras. Primero salimos de Hungría y entramos a Croacia, ahí estuvimos un rato con un Agustín bastante malhumorado con la cara de culo del empleado de aduanas húngaro y una Lucía preocupada y tratando de controlar a su novio. Después tuvimos que pasar una aún más complicada de Croacia a Bosnia, donde el empleado de aduanas bosnio trató (muy insistentemente) de que le diéramos el mate que teníamos ahí de regalo. Así que ahota preferimos a las fronteras donde nos miran con cara de culo a las que son más simpáticas pero nos ponen muy nerviosos pidiéndonos que les regalemos un mate.

Bueno, ahora estoy en el hostel de Saravejo con casi todos durmiendo y yo a punto de desmayarme. Comimos en McDonalds unos Mc combo agrandados por 4 euros y ahora después de ver que acá es capaz que más barato que Rumania, temo que mi recorrida Saravejiana va a incluir un extenso paseo por un shopping.

Espero que esta entrada haya sido el reenganche con el blog, sino va a quedar muy tirado. Los dejo por acá y espero hablarles desde Dubrovnick donde me voy a estar quedando 4 noches. Busquen fotos de ahí en google y odienme.

jueves, 6 de septiembre de 2012

Día 154

Ya empezamos con Europa del Este. En este momento estoy en Riga con mi novia durmiendo una siesta al lado.

Después de estar en Finlandia y conocer casi que únicamente el camping salimos a Helsinki a tomarnos el ferry que nos llevaba a Tallin. Era un ferry bastante lindo. Me salvó en los descuentos de quedarme sin imán de Finlandia y me compré algún chocolate en el free shop. Hablando de free shop, Carla aprovechó para comprarse un baileys, si tenemos en cuenta que se había comprado dos hace diez días en el ferry anterior que ya están casi liquidados y que ya este nuevo fue abierto en el viaje en auto hasta el hostel unos 5 minutos después de bajarnos del ferry, podemos considerar que Carla tiene un problema.

Llegamos a la ciudad y empezamos a buscar el hostel. Tuvimos que dar un par de vueltitas porque aparentemente las ciudades medievales no están preparadas para el tránsito vehícular (poco previsores estos medievales si me preguntan a mi). Llegamos y estábamos metidos adentro de la ciudad vieja de Tallin, lo primero de lo que nos enteramos es de que ya habían afanado a 3 camionetas, lo que honestamente pensé que iba a ser motivo de pánico, pero se llevó bastante bien, felicitaciones a Cleffi por controlarse.

Bajamos las cosas y con el Agu nos fuimos a buscar parking. La mayoría eran abiertos, lo que los descartaba de plano, pero encontramos un par de cerrados. Como mi novia llegaba dentro de no tanto no dejamos la camioneta y nos fuimos al aeropuerto, todos me acompañaron y los hice esperar como 2 horas, porque capaz que fui un poquitito temprano de más. Llegué yo bastante antes de que ella llegara a Riga que es donde hacía escala.

Llegó mi novia y no voy a relatar ninguna cursilería ni palomeada, ya bastante fue con la entrada que hice para el cumpleaños. Los demás la esperaban con un cartel de "bienvenida ingeniera" y por suerte pudieron controlar a Cleffi y no le tiraron nada todavía. Ahora hay una persona en el viaje que me dice Joaquín en vez de palillo.

Cuando volvímos dejamos la camioneta en un parking cerrado que resultó que era de un shopping. El estacionamiento te lo cobraban por la hora, cada hora te salía 1,8 euros, y no te hacían un precio por día por lo que terminaba siendo caro comparado con los demás parkings que te salían 14 euros el día. El tema es que si perdías el ticket que te habían dado de estacionamiento te salía 19 euros, lo que es un tremendo bajón si fuiste al shopping por un par de horas, pero si estás un par de días, está bastante bien, así que justo a nosotros se nos perdió el ticket y pagamos 19 euros en vez de los 28 de un parking normal o los alrededor de 70 que nos hubiera salido haciendo las cosas legalmente. Estamos muy orgullosos.

La ciudad era preciosa, la parte medieval estaba muy bien mantenida, tenía parte importante de la muralla todavía en pie y quedan un montón de los edificios importantes de la época.

A los locos los hicieron pelota un montón de veces. Los agarraron los daneses, los suecos, los rusos, los alemanes... y recién hace 21 años son independientes, así que yo soy más viejo que el país.

La parte antigua de la ciudad es chiquita y estaba casi toda la generación, así que quedé como re popular con Ale. También le dio un poco de miedo que todo el mundo que nos cruzó (ella no conoce a nadie) la felicitó por el título.

Al otro día salimos y nos metimos a hacer un walking tour gratuito. Por nos metimos quiero decir que mi novia me obligó. Una mina nos llevaba dando vueltas por la ciudad y contaba cosas de los lugares y edificios. Nunca admitiré si me gustó o no porque repito, me llevaron obligado.

Estuvo muy muy bueno Tallin y lo disfrutamos un montón. Al otro día (ayer) salimos hacia Riga (Letonia). Hicimos el check out un poco más tarde de lo que habíamos acordado con el resto de la camioneta pero creo que nos bancaron igual por suerte, por las dudas vamos a tener que meterle un poco más de velocidad ahora si no queremos que nos odien, parecería que todavía nos quieren. Al menos a Ale.

Voy a comentar que la mina de la recepción tenía un estado de ebriedad (espero que fuera de ebriedad) muy importante, así que el check out no fue tan fácil, pero lo logramos.

Salimos para Riga en la primer experiencia camionetil de Alejandra. Informo que la camioneta fue bautizada recientemente La Pepa, no por mi, yo no tuve la idea y hasta me opuse hasta que empecé a hacer chistes y bueno, ahora le veo potencial al nombre (igual pienso que mi idea original de "El plumonito mágico" era brillante). Fue bastante light el viaje, así que a Ale todavía le gusta la camioneta (estuve tentado de poner el nombre de la camioneta, pero me contuve).

Llegamos a Riga, y después de pasar por un par de hosteles nos quedamos en uno que está muy muy bueno. Tenemos un wifi espectacular, así que con Ale estamos cada uno con su maquinita y no tenemos por que hablarnos ahora.

Salimos a dar un par de vueltas después de instalarnos y de noche volvimos para salir a cenar con el resto de la camioneta. Ahora ellos son los que se quedan todo el día en el hostel y yo soy el que salgo, tanto los vivitos que se hacían diciéndome que nunca hacía nada eh, para vos Barney!!

Salimos a buscar un lugar para comer y nos encontramos con los profesores y no estoy del todo seguro de cuando pasó, pero de golpe eramos 9 en vez de 7 para una mesa. Estuvo muy bueno, nuestra moza era posiblemente la persona más energética y alegre del mundo.

Letonia es bastante barato, es más barato que Tallin, lo que tiene es que usan el Lats Letón, así que como estamos un par de días, no da para sacar mucho, así que no tenés mucho margen de error porque te podés clavar con plata al pedo o podés quedarte sin comer un día. Aparte el Letón vale bastante, es casi 1,5 euros por cada uno. La cosa que no logré fue hacerle entender a mi novia como se llamaba, ella está dale que te dale con el latón. Ahora voy a hacerle una presentación mostrandole que el letón es una moneda que vale casi 40 pesos y el latón es como un balde de metal o una aleación de cobre y zinc (gracias wikipedia).

Recorrimos la ciudad de arriba a abajo, la parte antigua es chiquita, de tamaño parecido al de Tallin, aunque es como más funcional, la gente la sigue usando, el centro de Tallin era más bien una cosa turística, más juguetoso.

Recorrimos, paseamos, caminamos casi todas las callecitas de por acá, visitamos un montón de edificios y cosas que Ale había investigado, entramos a una tienda donde nos fuimos (se fue) con dos remeras y un buzo.

Ahora capaz que debería aclarar que ya Ale no está durmiendo una siesta porque si son memoriosos lo dije al principio y ahora lo que voy a decir no tendría sentido, yo llegué hasta la mitad de la entrada y salimos de tarde después y la estoy terminando ahora de noche.

Fuimos a ver un par de cositas más nomás, una vuelta corta esta vez. Ya Ale creo que me está empezando a odiar porque como ella llegó hace una semana todavía está todo el día con la boca abierta mirando cosas y me dice que mire para acá o para allá con tremenda emoción y yo le digo algo tipo "ah, sí, está bueno sí".

Cuando ya estábamos terminando la vuelta de repente un grupo de gente viene medio que trotando hasta donde estoy yo. Eran todos o veteranos o mujeres, todos bien vestidos y prolijos, así que no entré en pánico. Me paran y me dicen en inglés que están jugando un juego que tienen que sacarse fotos, y una de las prendas era sacarse una foto con alguien con barba, así que me pidieron para sacarse una foto conmigo. Después me puse a mirar y no había ni una persona con barba en todo Riga , así que me sentí especial.

Ahora acabamos de llegar de hacer unas compras con los letones que nos quedaban calculando hasta el último centavo. Nos compramos una tremenda cena y un almuerzo que tuvo que bajar sus pretensiones a medida que seguíamos comprando cosas para ahora.

En un ratito hacemos reunión de camioneta para ver como hacemos en los días que vienen, así que me voy aprontando para irme porque Ale quiere que primero le lea el blog a ella para tener la primicia.

domingo, 2 de septiembre de 2012

Día 150

Volvimos a Finlandia. Pasamos como 8 días en Rusia (no estoy del todo seguro del número exacto) y anoche nos tomamos un tren y después de 12 horas llegamos acá y estamos de vuelta en el camping.

De Rusia queda el tamaño de todo ahí, desde las cuadras, las personas, los edificios y las comidas. Visité lugares, hice sociales, aprendí alguna cosa que otra, pero más que nada aproveché los hoteles. Tener varios días de no tener que pensar, de no hacer kilómetros y kilómetros en la camioneta, de armar y desarmar la carpa todos los días la verdad que fue muy disfrutable. Igual creo que quedé un poquito en evidencia porque   anoche ya en la estación de trenes vino Marcel, el encargado del grupo en Rusia, y me preguntó si yo era Joaquín, le dijé que sí y él me dijo que no me veía desde San Petersburgo, lo cual le resultó muy gracioso a los vivitos de la kangoo.

Ya está resultando llamativa en el grupo mi poca pasíon por el desayuno, soy como un bicho raro acá. Todos desayunan y se levantan antes y todo y yo no desayuno nunca. En Rusia teníamos siempre desayuno en el hotel y yo fui sólo una vez y esa vez aparte lo único que hice fue tomarme dos vasos de jugo de naranja. El tema es que ceno tanto que ya guardo un porcentaje de esa cena que se transforma en desayuno. Me preguntan como es que aguanto hasta el mediodía sin comer nada, y la verdad es que podría seguir perfectamente hasta la cena o más. No tengo hambre nunca, cuando como puedo comer un montón, pero si paso un día entero sin comer nada no pasa nada. No como para llenar el tanque, por la necesidad fisiológica, como porque está buenísimo comer.

Otra cosa que estuvo bueno de Rusia fue volver a ser rico después de mucho tiempo. Pasamos de los nórdicos que son increíblemente caros a un país muchísimo más barato y que aparte ya teníamos el hospedaje pagado. Eramos burguesía. Yo me saqué bastante menos del viático asignado y tuve que esmerarme para gastar toda esa plata en comida. Hasta tuve que comprarme una camiseta, sino me sobraba.

Esta fue la última vez que dormimos en la misma habitación con Rodrigo. Ya hasta camas asignadas teníamos sin necesidad de hablarnos. Yo siempre dormí en la cama de la derecha y él en la de la izquierda. Voy a pedir un minuto de silencio por el final de esto tan bello.

Como mandan las reglas del visitante a Rusia tuve que comprarme una matrioshka. Aclaro que no son mamushkas, son matrioshkas, mamushka quiere decir mamita, y lo usan menos para las muñequitas y más para las minas los rusos. La matrioshka es posiblemente la tipiquez de un país más fea y al pedo que existe, pero bueno, no tenía otra y compré 3. Había comprado 2 y mi novia me mandó a comprar más. Hay una que venía por pedido, así que tengo 2 sin dueño. Espero que no, pero es probable que mi novia quiera una, así que una va a la bolsa de regalos sin nombre junto con unos vasitos metálicos que vienen en un estuche tipo cuero que la verdad no se por que compré.

La feria donde las compré era una cosa muy muy extraña. Habían muchísimos puestos de matrioshkas, posters y cosas típicas para turistas, pero a medida que te ibas metiendo más empezaba a ponerse rara la cosa. Empezabas viendo armas soviéticas cada tanto mezcladas con otras cosas muy viejas, y en un momento cuando mirabas alrededor habían minas, misiles, bombas, ametralladoras, rifles, cascos oxidados, una especie de armadura metálica llena de marcas de balas. Cuando se te ocurría que capaz que podía ser peligroso estar al lado de 8 misiles y bombas y alguna mina desenterrada de algún bosque y situada precariamente arriba de otro misil, caminabas tres pasos y te encontrabas con un ruso gigantesco jugando con una ak-47. No era para impresionables.

El tren de vuelta estuvo bastante interesante. Muy parecido al de ida lo único que eran unas horas más y se cruzaba una frontera, por lo que los trámites se hacían ahí arriba. El tren estaba bastante muerto. Después de haber oído cuentos de los viajes en este tren de años anteriores estaba esperando algo bastante más movido, pero salvo dos o tres grupitos aislados, todos estaban durmiendo a la media hora de viaje. Yo me recorrí dos vagones y cuando llegué al mío todos estaban desmayados.

Vos cuando entrabas al tren tenías que darle el pasaporte a una especie de azafata, y cuando cruzabas la frontera venían, te despertaban y te hacían llenar un papelito y te devolvían el pasaporte. Una cosa que les encanta a los de la frontera es despertarte. Me despertaron cuando el tren paró a las 7, no pasaba nada y me dormí, media hora después me despertaron, me hicieron llenar un papelito y me devolvieron el pasaporte. Cuando le iban a dar el de Badetto, que era uno de los de mi camarote, el ruso miró la foto y se lo iba a dar a Rodrigo. Le dijimos que era del otro y ahí agarró el pasaporte, miró la foto y a Badetto un buen rato y después le preguntó la fecha de cumpleaños para creerle que era de él. Estaba clarísimo que era él, porque no se parecía ni un poquito a Broquetas, pero para mi que se hizo el boludo, como cuando errás un gol en la boca del arco y te hacés el rengo después. Me hubiera gustado ver que hacía si le daba el pasaporte a Rodrigo cuando llegara al de él de verdad.

Hoy llegamos de vuelta acá al camping de donde salimos para Rusia. Mi camioneta estaba con toda la intención de ir hasta Helsinki, pero otra gente tiró media pálida y ya la idea de quedarse morseando acá tomó muchísimo atractivo y acá estamos haciendo nada.

Mañana salimos para Tallin y a las 19:30 levanto a mi novia del aeropuerto después de 5 meses sin verla y arrancamos un mes y 10 días de viaje por Europa en pareja.

Hoy mi hermana chica cumple 18, así que le mando un feliz cumpleaños. La ventaja de ser la más chica es que ya tiene 18 y sigue siendo la pobrecita chiquitita. Yo cuando tenía 18 era un pelotudo y ya llevaba como 5 o 6 años de cargar el lavarropas cuando se llegaba a Las Toscas.

Como le toca el cumple a Luli, sale cuento de ella. En realidad el cuento lo mata más a mi hermano que a ella, pero es el que me viene a la mente primero. Resulta que cuando era chiquita, onda 2 o 3 años vivíamos todos en Varela y un día estábamos los cuatro en el living y Lucía dice "uy, tengo ganas de hacer pichí", acto seguido se baja los pantalones y empieza a correr hacia el baño mientras hacía pichí dejando un rastro todo a lo largo del pasillo. El problema fue que mi hermano la quiso frenar, así que salió corriendo atrás de ella. Resulta que las baldosas de cerámica mojadas con pichí son bastante resbalosas, así que como resultado de la buena intención de mi hermano de alcanzar a Lucía mi madre después tuvo un tramo menos de pasillo que lavar, aunque sí tuvo que agregar un pantalón y un buzo a la lavarropas. Para cuando Lu alcanzó el baño, ya no tenía más ganas de hacer pichí.