jueves, 30 de agosto de 2012

Día 147

Bueno che, acá arranco de vuelta con esta entrada. Hace un par de días la había empezado pero no la había terminado, así que la había dejado guardada en borradores y la iba a terminar ayer. Resulta que ayer la fuia a agarrar y me andaba medio mal el blog y no me cargaba las entradas hechas y los borradores, así que después de un rato abandoné el intento y lo dejé para hoy. Hoy pasó lo mismo, así que voy a tener que hacerlo de vuelta. Un garrón. La consecuencia es que alguna de las cosas que ya escribí se van a perder, pero igual no se pierden de nada, era medio cagada todo.

Arranco y les hago un resumen de lo que ha pasado.

Llegamos a Finlandia a un camping que ya teníamos pagado y donde iba a estar toda la generación que iba a Rusia regulada, así que unas 200 personas más o menos.

La verdad que mucho no hicimos, yo me quedé ahí y lo que conozco de Finlandia es el camping. Ya con lo que vi en el camping, voy a decir que las mujeres finlandesas son las menos lindas de los nórdicos. Vi tipo 2 o 3, pero ta, ya que prácticamente nadie de los que lee esto fue Finlandia no me pueden corregir.

Estando en Finlandia mi novia daba el último exámen, así que me instalé donde había internet y estuve horas ahí tratando de comunicarme con gente viendo a ver como iba. No era fácil, nadie de los de ahí tenía un teléfono o algo con skype y la soreta de mi novia no me atendía el teléfono con la excusa de que estaba en el medio del oral.

Al final llamando a mi hermano al celular y con alguna publicación en facebook de él me mantenía levemente enterado. Por suerte salvó y pude hablar un segundo entre huevo y huevo que era tirado hacia su cabeza.

La cagada es que no pude tirarle nada, y capaz que si le tiro un huevo y harina (no se le puede tirar yerba a nadie acá debido a la escasés) capaz que se enoja conmigo. Igual creo que gracias a algunos de los inadaptados de sus amigos ya tuvo suficiente. Esto fue hace 1 semana ya y todavía tiene el pelo violeta.

Otra cosa que hice fue ir a pescar con un grupito de gente que también se compró los implementos para hacerlo. Nos fuimos moviendo de lado en lado según nos corrían por la falta de un permiso para pescar hasta que nos instalamos en un lugar bastante lindo, y por suerte era lindo, porque no sacamos un carajo. El único que sacó algo fue el único que no llevo caña. Le pidió la caña a uno, un señuelo a mi y sacó algo que no sabíamos que era. Tiramos que era un lucio y después vi que le habíamos embocado.

Salimos hacia Rusia. Con todas las ganas de estar unos días sin camioneta, durmiendo en hoteles y sintiéndonos ricos de vuelta como en Asia. Pegamos un viaje en omnibus bastante largo y lento, atravesamos la frontera, donde creo que alguien había comentado alguna vez que no se podía llevar marihuana, no estoy seguro, y entramos.

Primero pasamos un par de días en San Petersburgo. Estábamos en un hotel bastante lindo pero enorme. Con rodrigo nos bajábamos del ascensor en nuestro piso y teníamos que caminar un par de kilómetros para llegar a  uestra habitación. En un momento teníamos que salir, entrar a la escalera de salida de emergencia y volver a entrar. Si te olvidabas algo en el cuarto cuando estabas saliendo era un bajón. Analizabas la importancia de lo que te dejaste y si era muy necesario el otro te tenía que aguantar 10 o 15 minutos abajo.

Los rusos son jodidos. Si vos realmente tenés ganas de pelearte con alguien, te lleva unos 10 minutos encontrar un voluntario. El problema es que no tenés chance de ganarle al ruso promedio, así que la recomendación si tenés muchas ganas de pelearte es ir a algún otro país y pasar un poquito más de trabajo buscando el lío. Acá entre que decís "tengo ganas de una linda pelea" y que te están llevando al hospital son unos 20 minutos aproximadamente, aunque depende de la velocidad en que llegue la ambulancia.

Nos juntábamos en la entrada del Hotel afuera a charlar y la gente a tomar, yo me llevaba una coca generalmente. Nos corrían 2 o 3 veces por noche porque no se podía tomar ahí, pero la gente se corría unos etros y después volvía. Tuvimos un par de rusos medios borrachos (al menos espero que estuvieron borrachos) haciéndonos compañía. Uno era un pesado de primera que no se que le pasaba. Iba, se ponía en el medio de un grupo y empezaba a hablarle a la gente. Todo el mundo lo ignoraba, pero parecía no importarle mucho. Lo preocupante era que te tocaba y se te acercaba demasiado sin mucha noción de la definición del espacio personal. Lo bueno es que era el ruso más flaquito que he visto hasta ahora, así que no daba mucho miedo, aunque te ponía bastante nervioso. Hasta Pablo Soba, el gigante bueno de la generación estuvo a punto de pegarle.

El otro era uno significativamente más grande y definitivamente en pedo que se puso a pesadear a un grupo. Cuando se puso medio pesado con una chiquilina, uno de la generación (conocido a algunos por David Bisbal, por otros como Bulería y por todos como el canario de rulos que vive tomando cerveza) lo corrió. El problema es que a partir de ahí el ruso pasó la siguiente media hora invitándolo a pelear y haciéndo mímicas de que le iba a pegar un tiro. David lo ignoró por mucho tiempo y en un moento se lo llevaron. El ruso flaquito me dijo (agarrandome del hombro y susurrandome al oido de forma bastánte incómoda) que el ruso grande era mafia rusa. No se si era verdad o no, pero voy a decir que sí porque es más divertido.

Después de un par de días ahí salimos en tren para Moscú. Un tren de 8 horas con camarote y todo que parecía salido de una película. Estudié la posibilidad de que cuando todos estuvieran durmiendo, ir y matar a uno onda asesinato en el expreso de oriente, pero cometí la torpeza de comentar que estaría bueno, así que ya iban a sospechar de mi si lo hacía.

Ya ahora estamos en Moscú. Salí un par de veces a recorrer, pero básicamente me he dedicado a dormir un montón. De los 5 desayunos que han habido en Rusia, sólo llegué a uno.

Ya tengo imán, compré un par de matrioshkas (no se llaman mamushkas) y estoy pronto. Vengo descansando, comiendo mucho y ta. En frente tenemos una especie de rotisería y te venden comida por kilo. Vos elegís el envase y te sirven ahí. Yo elegí el más grande, calculándo medio kilo de comida, una coca y un pan. Resulta que cuando lo pesan eran 950 gramos, y ahora se que cuando como bastante pero sin ser hasta reventar, estoy comiendo 950 gramos de comida con pan y medio litro de bebida. Está bueno saberlo.

En otro orden de cosas, mi novia ya está en París. Pasa uno días allá, otros en Berlín y después nos encontramos en Estonia, así que todos acá se han dedicado a decirme "ah, ya falta poco".

Bueno, me cansé de escribir así que me voy a pegar una ducha. Quería compartir un pensamiento que ahora estoy dudando de si lo hice ya o no, igual probablemente ya se lo hayan olvidado si lo hice, así que lo voy a hacer sin revisar mis entradas más viejas. En una teoría que tengo sobre como al frankfurter le terminaron diciendo pancho. A nosotros las palabras medio alemanas y largas se nos complican, así que había que buscar una solución a este problema. Algunos se fueron con franfruter, otros se ve que se entreveraban con eso igual y tuvieron que aflorar pensadores que le buscaran algo aún más sencillo. "Que hacemos?" dijeron, bueno, vamos a buscarle una palabra, de un par de sílabas nomás y que sea muy fácil, el problema era encontrarle alguna relación con algo para que no saliera tan de los pelos, hasta que una mente brillante fue y dijo "che, frankfurter empieza igual a francisco" y ahí salió el "ta, de más, le decimos pancho".

miércoles, 22 de agosto de 2012

Desde el día 124 - Tomo 2

Y entonces dejamos Dinamarca.

Arrancamos a manejar rumbo a los Fiordos, yo realmente no sabía mucho que nos iba a esperar, pero nomás con haber visto un par de fotos, ya era de los lugares que más me llamaban la atención para visitar.

El primer día fue de puro manejo. Después de dejar a Marcelo arrancamos a avanzar parando muy poquito. Entramos a Suecia y seguimos para tratar de acercarnos lo más posible a Oslo.

Para dormir empezamos a buscar algún lugar para estacionar el auto y tirar alguna carpa. En un momento entramos a una estación de servicio ya bastante de noche y no nos llamaba mucho la atención, pero de golpe vimos a otra traffic de la generación y paramos a ver que tal. Resultó que era la camioneta de los ejecutivos y estaban Fredy, Luis, Sofía y todos esos y atrás de el estacionamiento había como un parquecito, así que nos hicimos los boludos comiendo ahí y a último momento armamos las carpas y nos tiramos. Al otro día nos despertamos temprano y había llegado otra camioneta y teníamos como 10 carpitas verdes ahí instaladas. Fuimos los primeros en despertarnos y levantar campamento, por suerte, porque después nos vieron de la estación y llamaron a la policía porque no se podía acampar ahí, pero no pasó nada, los policías miraron un poco y se fueron.

Seguimos manejando, entramos a Noruega y pasamos por al lado de Oslo. Nuestra intención era quedarnos a mitad de camino entre Oslo y Bergen que es una ciudad bien al oeste de Noruega y era el punto de retorno digamos. El paisaje empezó a cambiar de a poco y empezamos a quedar todos embobados. Encontramos un lugarcito con mesas y un baño en la carretera y paramos a almorzar. Me metí por un caminito que había al lado y vi que había un arroyo pasando por ahí y ahí mismo estrené la caña mientras los demás comían. Estaba visto que no iba a haber nada, pero igual estuve un rato y me volví. Encontré frambuesas silvestres, me comí un par.

Antes de irnos vino una familia de motoqueros que se tiró al suelo a dormir un poquito. Acá si tenés moto tenés que hacer una inversión en ropas tremenda. Todos tienen unos trajes de cuero con rodilleras, coderas y demás artilugios. Se bajan de la moto y casi no pueden caminar. Aparte tiene que hacer juego con la moto, sino es una cagada.

Yo estaba con la fecha de vencimiento muy cerca, porque me había bañado a la salida del camping de Copenhague y ya llevaba una noche y lo que iba de ese día sin bañarme. Para ser honesto estaba bastante preocupado porque la tesitura de un par en la camioneta era no pagar ningún alojamiento en todo el viaje a través de los fiordos. El tema es que ahí son tan tranquis que es el único lugar que podés parar y armar una carpa en cualquier lado con la camioneta al lado y no te va a pasar nada. Si la dejás abierta incluso es más probable que termines con cosas de más a que te roben algo.

Seguimos en carretera y el paisaje siguió mejorando y el estado sanitario de la camioneta y particularmente mío se volvía cada vez más preocupante. En una agarramos una seguidilla bastante jodida de túneles, incluyendo uno de casi 25 kilómetros y cuando salimos nos metimos en una estación de servicio que descubrimos que tenía duchas. Ahí el sol brilló, los pájaros cantaron y la gente en la camioneta se ilusionó con poder volver a respirar adentro sin tener que sacar la cabeza por la ventana.

Todos bañados y hermosos empezamos a ver a donde íbamos. Yo con el descubrimiento de las estaciones con duchas y drogado con shampoo ya me puse totalmente de acuerdo con la vida del homeless y ya decidí que no iba a pagar por estadía en ningún lado. Terminamos juntándonos con la camioneta donde estaba Carla y después de dar unas vueltas complicadísimas llegamos a un camping en una especie de pueblito a orillas de un lago. La recepción estaba cerrada, así que fuimos y nos instalamos al lado de unas carpas que habían y dormimos ahí. Al otro día, siguiendo los pasos dados en el Reino Unido por la camioneta liderada por Palomeque, nos levantamos antes de que abriera la recepción y nos fuimos, así seguimos nuetro viaje sin pagar alojamiento. No nos juzguen, el viaje le hace cosas a la gente.

Como estaba lloviendo nos decidimos a ir hasta Bergen y recorrer ahí, ya que quedarse al lado de un lago tirados no iba a resultar tan disfrutable. Nos fuimos hasta ahí, recorrimos, paseamos por el mercado del puerto, nos babeamos mirando peces y mariscos que estaban claramente fuera de nuestro presupuesto, conocimos a un uruguayo o dos que estaba trabajando ahí y cuando nos aburrimos seguimos.

Nuestro plan era encontrar algún lugar donde pudieramos pasar la mañana pescando o algo y salimos por una ruta atentos a eso. Después de algunos kilómetros encontramos el paraíso en la tierra. Era un P (por las dudas para los que no sepan, un P es como una parada de descanso para conductores) que era lo más parecido a la perfección posible. Estaba lloviendo, así que este P tenía un techito con una mesa abajo, queriamos pescar, tenía una bajada hasta el agua con una especie de explanada para ubicarse y estar todo el tiempo que se te cante, tenía una vista espectacular a las montañas, la ruta era relativamente poco transitada y los baños estaban muy buenos, al menos hasta que los agarró Agustín.

Me puse a pescar un rato, sin éxito, y me corrió la lluvia, así que me puse a cocinarme algo. El resto de la gente también se cocinó, comimos y cuando estaba todo tranqui las gurisas se metieron a dormir a la camioneta y el Agu y yo nos armamos la carpa.

Al otro día me levanté temprano, agarré la caña y me fui a pescar un rato más, de nuevo con poco éxito. Después se me sumaron Lu y Agu que cada uno se armó una caña con unas ramas, Lucía con unos anzuelos y una bolla que se había comprado y Agu con una tanza y anzuelo que había ahí tirada y de bolla un corcho de botella. Estuvimos toda la mañana en eso, sacamos dos de los peces más feos e incomibles de la historia y ta. La pesca más interesante de la mañana fue el haber encontrado una cosa de herramientas que se habían dejado unos que habían ido a pescar (tabién sin éxito) la noche anterior, es de esas que tienen tenaza, navaja, serrucho y demás cosas todo en uno, ahora está en mi cajita de pesca.

Lo que vimos ahí fueron unas especies de delfines que saltaban medio a lo lejos. No tengo mucha idea de que eran, pero parecían toninas. Una investigación muy básica me llevó a deducir que eran unos niser, que parecería que son como ballenas enanas o algo así, pero no pude descubrir mucho. La cuestión es que si nos ponemos a hablar con alguien de los fiordos decimos que vimos delfines.

Salimos ese día y empezamos a subir y subir hasta que empezaos a ver que la nieve estaba más o menos a nuestra altura y en algunos lugares no estaba tan lejos del camino. En un momento nos cruzamos con una parte bastante llena de nieve y nos bajamos todos corriendo como nenes de la camioneta y nos empezamos a tirar bolas de nieve y boludear. Nos fuimos cuando le emboqué un bolazo en la nuca a Tefa y dejó de ser tan gracioso.

Al otro día salimos, en busca de la gran estación de servicio con ducha salvadora. Siendo domingo se nos complicó encontrar algo abierto, pero ya en la noche encontramos una que tenía como una especie de restaurante con habitaciones tipo hotel y que tenía duchas. Las duchas anteriores vos ponías 10 coronas y te daba 6 minutos de agua caliente en un lugar bastante incómodo, esta averiguamos y salía 30, un platal, pero te daban la llave del baño y tenías agua ilimitada. No es necesario decir que fui, me llevé la compu para cargarla en un enchufe, le destrocé el water y me tomé la ducha más larga de la historia. Salí hecho una gelatina. Los demás hicieron exactamente lo mismo así que terminamos estando como 2 horas en esa estación.

Cuando arrancamos le hice mi primer abollón a la camioneta. Por el retrovisor al tener la parte de atrás completamente llena de bultos no se ve nada, así que las reversas las manejás con los espejos laterales para no rallar nada y cuando te acercás algo de atrás la camioneta te avisa con unos pitidos que a medida que te acercás van aumentando en velocidad. Resulta que se taró la camioneta o algo que empezó a sonar el pitido (que te avisa que estás a metro y medio de algo más o menos) y medio segundo después nos damos contra una cosa de nafta. Por suerte fue suave y es ahora un abolloncito en el guardabarro de atrás.

Terminamos durmiendo en un lugar bastante precario la verdad, pero igual todo bien. Nos levantamos, los gurises desayunaron y seguimos camino. Ya el paisaje empezó a dejar de ser tan espectacular y dejamos los fiordos atrás. Una de las partes más impresionantes del viaje. El mejor paisaje que he visto sin dudas.

Pasamos por al lado de Oslo otra vez y entramos a Suecia. Estuvimos buscando algún lugar para quedarnos cerca de algunos lagos que habían, dispuestos ya a pagar por un alojamiento, pero los pueblos que habían eran bastante industriales y no eran tan lindos para quedarse. Paramos en un super y vimos que los precios habían bajado significativamente y empecé a comer como un animal. Me surtí de almuerzo, pan, coca, galletitas y chocolate y seguimos. Almorzamos en una especie de parquecito bastante agradable donde armamos todo en el pasto pero terminamos comiendo adentro de la camioneta porque Agustín genera una atracción increíble hacia las abejas.

Esa noche terminamos bastante más cerca de Estocolmo de lo planeado en el único P que apareció pero que terminó siendo muy lindo. Cuando nos estábamos por acostar después de comer y todo cayeron la camioneta de Rodrigo y otra más que estaban festejando un cumpleaños. Los ayudé con un par de hamburguesas que no se podían terminar y nos terminamos acostando a las 3 de la mañana. El bosque alrededor del P quedó completamente cubierto de carpas Quechua. La gente que vea algo así se puede llegar a pensar cualquier cosa.

Al día siguiente nos tiramos hasta Estocolmo donde nos metimos a un camping y nos alquilamos una cabañita de más o menos 4 X 2 para cuatro personas y tiramos un colchón inflable en el piso. Sentir paredes a tu alrededor está bueno después de como 10 días de carpa.

Hoy ya estamos en viaje hacia Finlandia en un Ferry muy bueno con internet (por momentos) varios restoranes, casino, camarote, algún bailongo por ahí, free shop y hasta duchas que van a ser usadas en cualquier momento. Tenemos 12 horas de viaje pero que van a ser muy disfrutadas.

Esto de tener que escribir tantos días atrasados resultó bastante cansador, así que voy a tratar de no atrasarme tanto a partir de ahora.

Con esto voy a terminar este tomo dos del relato porque acaba de llegar Lucía con la noticia de que hay un pelotero gigante acá y voy a averiguar si hay un límite de tamaño para poder entrar. Y para los que les interesa llevar la cuenta, hoy es el día 139.

martes, 21 de agosto de 2012

Desde el día 124 - Tomo 1

No vengo cumpliendo mucho con el blog últimamente. Me descansé en Berlín y ahora no tengo un lugar donde sentarme a escribir con internet y un enchufe, así que fue quedando para atrás.

Como me quedaron tantas cosas para atrás voy a hacer esto en dos tomos. Para empezar porque sino me quedaría muy larga la cosa, después para que ustedes en vez de entrar una vez sóla tengan que entrar dos y me suban las estadísticas, y aparte porque estuve hablando con los que van a hacer la película y decidimos que hacer una secuela de esta entrada serviría mucho económicamente. Así como a El Hobbit lo van a largar en tres partes siendo un libro mucho mas corto que cualquiera de los tres tomos de El Señor de los Anillos, a esto lo reparto en dos.

Desde lo último que puse ya hicimos un montón de kilómetros. Salimos de Berlín, cruzamos en ferry desde Rostock hasta Copenhague, recorrimos un par de días ahí, nos recorrimos los fiordos y ahora estamos en Estocolmo.

Allá en Berlín pasé un par de días más en lo de Pau que estuvieron muy cómodos. Tienen un sillón enorme y muy cómodo que seguro voy a extrañar. Tenía cocina, internet, baño, tele, un despelote, la verdad que por culpa de ese apartamento me quedé sin conocer un par de lugares de Berlín.

Ya el viernes pasado me mudé para el apartament que habían alquilado Agustín, Lucía, Tefa y Marcelo y me quedé en un cuarto extra que había. La verdad que después de lo extremo del apartamento de París, los apartamentos de Berlín eran un disparate de grandes, me tiraba pedos y a los pocos segunds ya se habían diluído en todo el cuarto y ni los sentía.

Nos hicimos alguna comida, el Wally, también conocido como Meme, Marcelo, Gilberto por el Agu (pero pronunciado tipo Gilberto Gil), y ahora a partir de la enfermedad que lo tuvo en el apartamento 6 de los 7 días de Berlín, el Vari, se hizo a través de las manos de Tefa unas pizas a la sartén y de postre hice unos panqueques de manzana, que para variar me fui al joraca con la cantidad y después de dos días de darles igual le quedaron para Francisca, la cubana que fue a levantar las llaves del apartamento y a limpiar.

El domingo nos fuimos a una feria muy rara, una mezcla entre Tristán Narvaja y algo que yo no conozco, así que usen Tristán Narvaja de referencia e inventenle algo raro que se les pinte y ta. Habían puestos de ropa nueva y usada, artesanías, cosas viejas onda cámaras, discos de vinilo, y cosas mucho más porqueriosas onda vajilla y juguetes viejos, habían puestos de comida de todo tipo y color y la parte que la hacía particularmente rara era un parque con pila de gente, habían muchos músicos tocando desperdigados por ahí, algunos con más éxito que otros y había una especie de anfiteatro con un par de miles de personas sentadas mirando a gente que cantaba karaoke. Habían un par de parlantes que no estaban en el mejor de los estados y no ayudaban a los talentos ya bastante cuestionables que se subían ahí. Lo raro es que la gente realmente estaba muy emocionada, aplaudiendo, gritando cantando y bailando, y a los que cantaban horrible les daban para adelante.

Los alemanes muy bien y muy raros, habían de todos los tipos posibles, darks, muy darks, extra darks, semi hippies y cosas en el medio. Lo que son un poco chantas aveces, pónganle que si van a comprar media docena de huevos, fíjense que estén todos, porque puede pasar que hayan 5 nomás. También ojo con las bicicletas, están por todos lados y van a una velocidad bastante alta, yo todavía me despierto aveces escuchando las campanitas de bicicletas atrás avisándome que si no me corro me van a pasar por arriba.

Salimos ese día rumbo a Dinamarca. Llegamos de tardecita a un camping y ya de pique nos dimos cuenta de que nos iba a doler muchísimo la billetera ahí. El resto de la camioneta se mandó unos surtidos gigantes cosa de no gastar un solo peso en comida acá, yo no fui tan precavido, por un lado porque no me dan las pelotas y por otro porque la verdad que me muero del embole de comer todos los días las mismas cosas, como yo no tengo hambre nunca, prefiero no comer a que comer algo que no sea muy rico, algo que pasó un par de veces. El surtido de Carla era una cosa bestial, me ofrecí a cargarle una mochila y me engañó a que le cargara la bolsa con el surtido y estoy seguro de que pesaba más que la valija.

El camping salía caro pero de última valía lo que pagamos, yo me bañé siempre en un baño que era un cuarto privado como de tres por tres con wáter, dos duchas y todo. Cada vez que iba, me llevaba un alargue y 8 artículos más o menos para cargar en el enchufe. Me instalaba, hacía caca jugando algún jueguito en el ipod, me bañaba muy tranqui y en total estaba un poco más de media hora ahí adentro y salía con la máquina pronta para ver alguna película.

Estábamos en el mismo camping que la kangoo celeste y aprovechamos para jugar un partidito en una cancha que estaba atrás de un monte de árboles y que muchos equipos de primera quisieran tener para jugar. Los estados físicos que ya no eran una cosa bárbara, están muy muy deteriorados. Con Darío cuando nos dimos cuenta que correr no estaba saliendo empezamos a jugar a lo veterano gordo en el fútbol 5 y terminamos ganándole al equipo de Nico y Agustín.

Ahí en Copenhague perdimos al primer soldado, se nos fue el Agu y ahora a la kangoo le quedó el clavo de Magda sóla, que yo no se como van a hacer sin nadie que la banque. Para la despedida el Agu dice que hizo un tuco, pero toda la evidencia fotográfica que hay me muestra a mi haciéndolo, así que me abstengo a eso. Yo para festejar hasta me compré una coca, un lujo increíble en estos lugares.

La dieta Copenhaguense (si alguien sabe el gentilicio tiene derecho a alardear de esto en los comentarios), basada principalmente en una carne de cerdo que estaba a 27 coronas el medio kilo, hecho con alguna otra cosa, me generó unos gases importantes que hacían que mi carpa estuviera constantemente siendo sujetada por las estacas para no empezar a levitar. La última noche creo que sobreviví exclusivamente gracias a los años de inmunidad que me han dado las miles de flatulencias que me he tirado abajo de las sábanas y después he olido metiéndome por debajo de estas.

Ese día de la despedida me fui al centro con una misión, volverme con los artículos suficientes como para poder pescar en algún lugar de los fiordos. Después de horas buscando donde podía llegar a haber algo cuyo precio no ponga en riesgo mi intención de comprarme una computadora a la vuelta en Estados Unidos, encontré una caña y un reel por 300 coronas. La verdad que están buenos, livianitos y bastante portátiles, ya son parte de mi equipaje en la camioneta. También me compré una cajita y 4 señuelos y de a poco he ido aumentando un poco la cantidad de artículos. Ahora en Finlandia tengo toda la intención de abastecerme de señulos Rapala (para entendidos) y ya de paso llevar un par para regalar, pero probablemente los voy a tener que testear en el viaje a esos, no sea que les lleve de regalo algo que no funcione.

Dejamos Copenhague para llegar a los Fiordos, yo con un par de fotos en la cabeza de como eran y la mayoría sin tener idea de que eran no sabíamos mucho que esperar, pero por suerte arreglamos para estar varios días ahí.

Carla aprovechó que en el camping habían varias camionetas y salió con otra, perdiéndose de cosas increíbles en la nuestra, pero generó un lugar libre en el asiento de atrás que fue ampliamente aprovechado por el conductor de turno que quisiera manejar.

En el camino tuvimos que dejar a nuestra segunda baja. Marcelo se nos fue desde el aeropuerto de Copenhague. Me genera sentimientos encontrados la partida, por un lado baja sensiblemente el promedio de altura de la camioneta, lo que hace que por ende la camioneta pierda respetabilidad, pero por el otro volví a ser el más alto de la camioneta, o sea el rey. En ese aeropuerto y en los descuentos conseguí mi imán Danés y sigo con mi colección.

Por acá voy dejando este primer tomo de lo que ha pasado en este tiempo, voy a ver si hoy de noche o mañana saco el segundo tomo que incluye los Fiordos y Suecia.

lunes, 6 de agosto de 2012

Día 123

Sí, ya se, hace pila que no actualizo, pero no es mi culpa, estuve viajando mucho y no encuentro internet fijo. No es fácil encontrarme un momento para escribir y menos es encontrar un lugar con buen internet. Aparte también no se que e miran a mi con ojos acusadores, ustedes tampoco han estado metiéndole mucha onda a la cosa, se me vienen quedando, no es para hechar culpas o que se sientan mal, pero están un poco aburguesados, ya no son las mismas las entradas... sólo digo.

Bueno, como yo soy de olvidarme cosas, voy a tratar de ir en orden y ver si así se me pasan la menor cantidad de cosas posible.

Me quedé en los Juegos, después de haber visto un encuentro de esgrima épico. El otro día hice nada, un lujo, y el primero salimos rumbo a Cardiff a ver el partido que venía esperando desde hace mucho.

Nos fuimos en un auto que alquiló John y es un viaje de como 3 horas. Ya cuando cruzamos a Gales y empezamos a ver los carteles me di cuenta de que el galés es un idioma horrible. Básicamente agarran letras y las juntan aleatoriamente y dicen que es un palabra. Aparte para peor, cada letra la pronuncian también de forma aleatoria, así que termina siendo un aleatorio al cuadrado, lo que deja a un idioma completamente impronunciable. El japonés, chino y demás, suenan igual de imposibles, per al menos los tipos tienen la decencia de ponerte letras que no entendés, así al menos se ve más exótico.

Bueno, llegamos y me encontré con los demás del viaje. Algunos tenían camisetas de algún cuadro y banderas, pero otros se habían disfrazado con lo que sea que encontraron en un almacén en algún lado de Europa, con lo que terminaron pareciéndose a Marge Simpson si fuera pitufo. Por otros, quiero decir el Nico.

Tuvimos nuestro momento de popularidad, nos entrevistaron por la tele inglesa, seguro que ahora hay inglesas derritiéndose por el uruguayo ese que salió en la tele. También vinieron ingleses varios y se sacaron fotos con nosotros, incluyendo a un par de policías que vinieron a criticar el trabajo de maquillaje que Mafe le estaba haciendo a Magda y terminaron dándonos los gorros para que nos saquemos una fotos con ellos.

El partido después lo vieron todos, bastante duro, creo que lo más difícil fue no pegarle al mexicano que más que hinchar por Gran Bretaña, hinchó contra Uruguay. Mexicanos muertos.

La pintura de mi cara cuando me la saqué en el baño del welcome break en el camino de vuelta no generaba un espectáculo tan alegre que cuando estaba por empezar el partido.

Al otro día salí rumbo a Amsterdam en un vuelo. Me llevó mucho más tiempo llegar hasta el aeropuerto que el viaje en avión. Tuve una experiencia poco agradable con una pareja que se sentó al lado mío en el vuelo que aparentemente estaban emocionadísimos con ir a Holanda y no se aguantaron la emoción hasta llegar y tuvieron que hacer cosas tapados por un diario. Poco agradable.

Llegado a Ámsterdam descubrí que al otro día salíamos rumbo a Alemania, así que agarré y salí rumbo a la ciudad a eso de las 20:00. Me bajé en el centro y empecé a recorrer. La gente era muy simpática, un hombre me preguntó si quería hongos y especialmente simpáticas eran las mujeres, habían muchas contra las ventanas, y se ve que me vieron de remera y pensaban que tenía frío, porque golpeaban las ventanas y me hacían señas de que entrara. Yo igual estaba bien y por las dudas tenía una campera en la mochila, así que les dije que no. Aparte ahí adentro tenía pinta de que hacía demasiado calor, todas las mujeres estaban de ropa interior bastante chiquita. Yo les avisaba que se taparan un poco, que había pila de hombres mirándolas, pero se ve que no me entendían, el idioma es bastante diferente.

De ahí salimos para Hamburgo donde nos quedamos un par de noches y salimos para Essen (donde no vi ni una olla). Si ven el mapa, se van a dar cuenta de que no es la vuelta más eficiente del mundo, pero bueno, el día que se planeó fue la noche de Ámsterdam, y bueno, yo no estaba ahí para esparcir mi genialidad y la gente hizo lo que pudo sin mi.

Seguimos ese mismo día acercándonos a Berlin y terminamos en una ciudad que empieza con M y está basante cerca de Dresden pero que no me voy a acordar nunca el nombre. Paramos en un camping muy lindo (no como el de Hamburgo que estab lleno de arena). Ahí pagamos por una noche 5 personas y 4 carpas, armamos un par de cosas y nos fuimos a un Mac Donalds que aparentemente es lo único abierto en Alemania los domingos. Cuando volvimos la barrera del camping estaba cerrada y tuvimos que dejar la camioneta afuera, sin drama. Apareció un veterano que era el encargado nocturno y por señas quise pedirle a ver si podíamos pasar la camioneta, no hablaba una palabra de inglés ni nada, así que saqué el recibo de lo que pagamos y empecé a señalar la palabra auto y la reja. La cuestión es que no sólo no pude hacerle entender eso sino que tuve que hacerle entender de nuevo que nosotros ya habíamos pagado. Estaba convencido que había pagado 1 persona 5 noches, cuando era al revés. Había un holandés viejo que no hablaba ni mucho inglés ni mucho alemán, pero al menos hizo de intermediario y después de un muy buen rato pudimos pasar. Más tarde cuando nos estábamos acostando volvió el veterano este a contar nuestras carpas, ahí gracias al ticket le mostré que habíamos pagado por 4, no por una y aprendí a contar hasta 4 en alemán (ya me olvidé de vuelta). Otros 5 minutos de señas y explicaciones y a dormir tranquilos.

Hoy salimos rumbo a Dresden donde está la Bauhaus, comimos ahí, recorrimos un poco, sacamos algunas fotos y seguimos rumbo a Berlín.Yo acá me estoy quedando en la casa de Pau, una amiga que era compañera de escuela y liceo de mi novia y que está viviendo acá. Va a estar muy muy bueno vivir en una casa por unos días. Voy a cocinarle todas mis mejores comidas y tratar de tirarme la menor cantidad de cuetes posibles para agradecerle por dejarme quedar.

Seguramente varias cosas me quedaron afuera. Voy a tratar de actualizar más seguido, al menos alguna vez más mientras estoy en Berlín voy a subir. Capaz que hasta fotos subo, así de cómodo estoy. Bueno, saludos para todos! Que pasen bien por donde estén.