Llegué!! La parte de todo el viaje que más esperaba, por la que estaba dispuesto a perderme de gran parte del recorrido.
Salí de Bruselas el 28 de tarde y llegué a Londres de noche en el tren. Acá me estaban esperando en la casa de Sophie con comida y me encontré con mi tío John que me trajo algunos regalos que me mandaron de allá que incluyen unos caramelos de Lapataia, así que si los de la camioneta celeste que están viniendo en este momento a Inglaterra y mi camioneta allá en Amsterdam si se portan bien capaz que les guardo.
El 29 me levanté y salí temprano para Wembley donde a las 17:00 jugaba Uruguay y yo no tenía entradas. Mi intención era ir, dar vueltas, ver si habían entradas, si no habían tratar de encontrarme con algún periodista o algo, ser extremadamente simpático y pedirles una entrada, y en el peor de los casos, ver la entrada de los jugadores e irme a un pub a ver el partido.
Para empezar iba con muy pocas expectativas de entrar, así que iba en paz con la idea de ir a un pub a verlo. Llegué al estadio y empecé a preguntarle a los voluntarios a ver si sabían si habían entradas. Le pregunté a la primera y me dijo que capaz que sí, y me señaló en que dirección estaba la boletería. Cuando me perdí por primera vez, le pregunté a otro grupo de voluntarios y la respuesta fue parecida y me dijeron donde estaba la boletería. Llego a una de las boleterías que estaba cerrada y le pregunto a uno de seguridad, me señaló la boletería que estaba a mis espaldas y yo no había visto y me dijo que creía que habían entradas. Fui corriendo hasta ahí con toda la emoción del mundo y cuando me disponía a hacer la cola pregunté por las dudas a una mujer que estaba vestida de forma un poco más seria que los demás y me dijo que no, que habían para otros eventos, pero que para hoy estaba agotado.
Ahí un poco desilusionado me dispuse al plan B, dar vueltas al estadio a ver que pasaba. Estaba por mi segunda vuelta ataviado con mi camiseta y la bandera cuando veo a un tipo que empieza a trotar para interceptarme, me grita "Uruguayo!" y después me pregunta a ver si estoy en la misma que él buscando entradas, al final terminamos asociándonos y me cuenta que se vino de España sin entradas para ver si conseguía entrar. Así que salimos con mi nuevo amigo Juan a la cacería de entradas. Lo primero fue llevarlo a la boletería y confirmar que no habían más, para después proceder con mi plan de dar vueltas.
Juan me contó que gente había conseguido en Manchester con algunos uruguayos que tenían de sobra, así que a partir de ahí nos propusimos encontrar uruguayos para preguntarles si les sobraba alguna entrada o si conocían a alguien que les sobrara.
Todavía era temprano y no había nadie en la vuelta, así que se estaba haciendo difícil. Sugerí ir a preguntarle a la gente de un puesto de banderas, gorros y eso a ver si sabían de algún revendedor o algo. Fuimos y nos dijeron que era difícil que hubiera porque parece que están vigilando mucho eso y que han mandado gente a la cárcel y todo por eso, pero nos señaló el lugar donde generalmente hay. Fuimos y nos paramos como un par de boludos. Como media hora estuvimos, vimos algún grupo de uruguayos, pero la mitad nos preguntaban a nosotros si teníamos entradas de sobra antes que nosotros pudieramos hacerlo. Nos encontramos con un brasilero que le regalaron las entradas pero no tenía ni idea de que equipos jugaban, lo que era bastante injusto, pero bueno, era simpático.
Decidimos dar otra vuelta al estadio, en esa conocimos a Oscar que también estaba en la cacería de entradas, que era hijo de uruguayos nacido en Estocolmo aunque parecía salido directamente de la Amsterdam. Con él nos cruzamos varias veces a partir de ahí y terminó juntándose con nosotros más tarde.
También lo que pasaba era que habían montones de gente vestida de uruguayo de pies a cabeza, pero cuando te acercabas eran rubios o pelirrojos y de ojos claros y cuando les hablabas te respondían en inglés o algo que definitivamente no era español.
Después de dar otra vuelta y ser alcanzado por un grupo de españoles que nos pidieron entradas decidimos ir a pararnos otra vez al rincón del bobo a ver como llegaba la gente y tratar de conseguir entradas.
Nos cruzamos con varios uruguayos ahí, todos en familia y con poca pinta de revendedores, pero hablamos bastante con gente de todos lados. Nos sacamos alguna foto con algún inglés que vino a pedirnos y seguimos esperando. En una mientras yo estaba hablando con una familia, Juan me dijo que pasó un veterano con una campera de Nacional y le dijo que con ellos en la camioneta venía un tipo que tenía 8 entradas de sobra, así que procedimos a seguir al veterano.
Entre otras cosas descubrí que Juan había trabajado en Aluminios del Uruguay cuando vivía allá en Montevideo y conocía a alguna de la gente de mi trabajo en Alumex, así que hablamos un poco de la relación Aluminios-Alumex, que no es la mejor.
Bueno, siguiendo con la persecución al veterano, la verdad que el tipo no le ponía mucha onda, se ve que el tipo iba con ellos en la camioneta pero no lo conocía y no le importaba mucho si conseguíamos las entradas o no y aparte lo perdíamos a cada rato entre la gente. Al final, ya con Oscar con nosotros, cuando estábamos a punto de darnos por vencidos después de 3 horas de cacería, nos cruzamos a la vez con el veterano y con el tipo de las entradas y nos señaló. Ahí le pedimos 3 entradas y por suerte le quedaban justo 3. Si le quedaban 2 iba a ser una batalla horrible. Juan seguramente se hubiera quedado con una porque Oscar y yo ya teníamos para Cardiff y él no tenía ninguna, pero después iba a ser difícil de decidir. Terminé pagando 70 libras por la entrada y feliz de la vida me dispuse a entrar.
El estadio la verdad que impresionante, entramos y todavía estaba bastante vacío. Estábamos con niños ahí adentro, sacando fotos, mirando para todos lados, saludando a otros uruguayos. De a poco se fue llenando y se ve que el tipo que nos vendió las entradas se financió el viaje así, porque estabamos rodeados en un grupo de uns 15 uruguayos, y con los que hablé, les habían comprado las entradas a él.
Me senté al lado de los que resultaron ser los padres de Maco, una ex estudiante de arquitectura y que viene ahora al viaje de acompañante a visitar a Mercedes y a Cuca. También presencié un, "Che, vos ibas al club banco república no?" de otra gente que se había sentado al lado. Muy entretenido ver como la gente se encuentra en cualquier lado y resulta que se conoce.
Después de todo esto, encontrar un lote de banderas uruguayas (calculo que debíamos ser como 1000), ser filmado por Gorzy y alguna cosa más, empezó el partido y más o menos por ahí fue que empecé a dejar de pasarla tan bien.
Los que estaban inbancables eran los ingleses. Festejando cada cosa que hacíamos mal, abucheando a Suarez. Particularmente habían dos atrás mío que hablaban todo el tiempo, creo que estando seguros de que no entendíamos nada y la verdad que me molestaron muchísimo.
Una lástima el resultado, hubiera sido muy muy bueno terminar ese día con una victoria, pero bueno, igual haber visto a Uruguay jugar en los Jugos Olímpicos en Wembley es una experiencia increíble que muy poca gente tiene el placer de vivir. La verdad que tengo muchísima suerte.
Llegué a la casa de Sophie y como antes había tenido una conversación con Matt de que estaría bueno ir a ver el deporte más extraño y que menos conocieramos posible, habían conseguido entradas para ver las finales de esgrima femenino. Así que fuimos y terminamos viendo una de las cosas más emocionantes de estos juegos olímpicos. Leyeron o vieron en algún lado lo de la coreana que se quedó sentada en la cancha llorando? Bueno, eso es lo que vi yo.
Les aviso que por lo que leí, ni ovación ni quenonino tienen idea de lo que pasó. La mina no se quedó sentada por capricho, es parte del reglamento para protestar. Mientras el técnico y el equipo hacía una apelación de la decisión ella tenía que quedarse ahí porque si se iba era aceptar la decisión de los jueces. Lo del llanto fue porque después de tremenda pelea con la alemana perdió la chance de pelear por el oro faltando un segundo. Yo si fuera coreano estaría re quemado, fue un poco injusto.
Hoy va a ser un "lazy day" y mañana salimos para Cardiff donde nos encontramos con el resto de la gente y vamos a ver si logramos ganarle a los británicos que la verdad que me sacaron un poco en el último partido.
Deseenme suerte!