Estuve pensando en como bajó la cantidad de gente que mira el blog y llegué a la conclusión de que hay dos razones. Por un lado que yo bajé significativamente la frecuencia de las entradas, entonces hay menos cosas para leer. La otra razón es que bajó la cantidad de gente que aparece, y por esto quiero decir que ya no aparecen más ni Darío ni Mafe ni Magda que fueron los grandes promotores de esto principalmente en USA. Como andar subiendo la frecuencia de entradas me llevaría más trabajo, lo que voy a hacer es inventar historias sobre ellos y mecharlas, me parece que eso va a funcionar.
Nos fuimos de Dubrovnik, pasamos unos días preciosos, haciendo playa, comiendo, visitando, comprando algún regalo (por comprando quiero decir mi novia llevándome a todas las tiendas que había en la ciudad y comprando cosas cada tanto).
Dejamos el apartamento impecable, no rompí ninguna cama ni nada, aunque instantes antes de irnos tuve que hacer una cosa horrible en el baño, aunque supongo que en un par de horas volvió a ser habitable.
La kangoo celeste se quedó algún día más que nosotros. Vieron que Dubrovnik era una ciudad muy linda e iban a tratar de romper algún vidrio más de la camioneta, la conversación hasta el momento iba en que era todo tan lindo que esa ciudad se merecía el parabrisas, o capaz que un lindo abollón si se les daba por ponerse originales. Todavía no lo habían hecho porque Darío estaba ocupado destapando el water.
Salimos rumbo a algún lado, no sabíamos bien que, pero había un parque nacional cerca de una ciudad que se llamaba Makarska (creo) e íbamos a tratar de acampar por algún lado. Pusimos un camping en el gps y salimos para ahí. Las carreteras son tipo las rutas nuestras, un carril que viene y otro que va, pero al ir por montañas y contra el agua, muy sinuosas y lentas. En un momento caímos atrás de un camión, y como cada 200 metros hay una curva y no tenés ni idea de que puede venir de atrás de la montaña, no lo podíamos pasar. Metimos kilómetros y kilómetros atrás del camioncito ese. Después de mucho tiempo, justo antes de entrar a una ciudad, había una recta relativamente larga, así que Leti, niuestra conductora, aprovechó y lo quiso pasar. Para pasarlo más o menos rápido, porque tampoco era que estábamos sobrados de ruta, pisó el auto lo más que pudo y esa es la historia de como conseguimos nuestra primera multa.
A 100 metros de donde pasamos el camión resultó que había un auto con policías que nos pidieron que frenáramos. Leti se bajó y Agu también por ser el titular de la camioneta y se quedaron al lado del auto policial arreglando el tema. Lu estaba en la ventana del lado de donde estaban los gurises mirando todo y yo estaba afuera atrás de la camioneta y no veía nada. En una Lu se puso a decir en una voz con un nerviosismo que iba aumentando cosas tipo "ah, Agu está re cerca del policía mirándolo con cara de malo, le va a pegar", "no no, Agu está como loco, ay, que se calme por favor" y cosas que parecía que se estaba armando tremendo lío y que íbamos todos presos. En una me asomé y vi que el Agu estaba con una cara de pazguato (sí, pazguato) bárbara y leti tranqui hablando con el policía que le estaba explicando todo, todos a una distancia prudencial el uno del otro y tranquilos. Seguí mirando lo que pasaba mientras Lu relataba lo que ella veía, era como estar mirando un partido mientras escuchás el relato por la radio, el jugador iba trotando tranqui por la mitad de la cancha y el relator a punto de desmayarse de la emoción de lo cerca que estaba el gol.
También mientras los gurises estaban afuera nosotros estábamos hablando de la situación, cuando ya hacía un rato que hablábamos nos dimos cuenta de que la camarita de Leti que pone para filmarnos a nosotros mientras manejamos estaba prendida todavía, así que mientras escribo esto estoy relojeando el cuarto para ver por donde anda y destruir toda evidencia de lo que dijimos.
Nos sacamos eso de encima aunque tuvimos que estar un rato convenciendo a Leti de que no iba a pagar ella la multa, que la pagábamos todos con la plata de la camioneta.
Llegamos a un camping y no había nadie y seguimos hacia otro y nos metimos. Estábamos casi que sólo nosotros en el lugar y a 200 metros teníamos una playa que fue donde pasamos los dos días casi que internados.
El baño tenía fotos de Darío diciendo que estén atentos si ven a ese individuo, se ve que la bola de el terror de los waters ya se corrió por Croacia.
Mi novia probó por primera vez dormir en carpa en el viaje y bastante bien. Se durmió todo, aunque tendía a despertarse alguna vez para ir al baño y eso quería decir que yo también me tenía que despertar y acompañarla.
Después de eso salimos rumbo al parque nacional de Plitvice a otro camping a pasar otras dos noches. Decidimos que íbamos a hacer un asado, tenemos una parrillita portátil de unos 30X30 y algo de carbón, así que antes de llegar pasamos por un súper que había carnicería y compramos algunas cosas. Como no había ningún corte muy conocido le pedimos consejo a el carnicero y nos sugirió unas costillas de cerdo, y como no estábamos seguro de cuanto llevar, nos dio una por cabeza. Compramos unas piezas de pollo y bárbaro, salimos.
Esa noche después de instalarnos y todo armamos la parrilla. Prender el fuego fue una tranza, el único papel que teníamos era el de cocina y no había mucha más cosa para prender, así que básicamente gastamos un montón de fósforos y cuando logramos que un carbón se prendiera un poquito, soplamos y soplamos hasta que logramos prender los demás.
Después de una hora y un par de desmayos, con el fuego prendido empezamos a cocinar. Cuando pusimos la primer tanda de costillas nos dimos cuenta de que el carnicero croata no encara nada. A quién se le ocurre darte una costilla por cabeza? Imbécil. Cuando empezamos a comer nuestros sentimientos hacia el carnicero se volvieron muy fuertes y confusos, por un lado, era uno de los mejores cerdos que he comido y me generaba un afecto enorme, por el otro lado, sólo me dió una costilla y lo odiaba con toda mi alma. Esa noche lloré por no saber que me pasaba.
En la kangoo, esa noche Mafe tampoco hizo la torta de chocolate que prometió en Nueva York mientras Magda le alisaba el pelo a Darío para que lo dejaran entrar al baño del lugar donde se estaban quedando sin que lo reconocieran y Nico tenía los auriculares puestos y tocaba una batería imaginaria mientras cantaba haciendo un vibratto.
Esa noche ya estaba un poco más frío, así que en la carpa mi novia que es la persona más friolenta del mundo, trataba de usarme de estufa mientras dormía. En la mitad de la noche me despierto con la mitad del cuerpo afuera del colchón sin poder moverme porque mi novia me tenía arrinconado. Después de escaparme de esa y lograr una distancia que no me cocinara y dormirme, me desperté de vuelta porque Ale se había cansado de que me escapara de ella y me había abrazado cual oso.
Al otro día estaba lloviendo, así que canté día de no hacer nada. Miramos alguna peli, comimos, dormimos, charlamos, arreglamos algún alojamiento a futuro y poco más. Hicimos un fuego un poco más adecuado y comimos alrededor para calentarnos y nos acostamos.
Ya ayer salimos para Ljubljana, si están tratando de pronunciarla y lo único que lograron fue limpiarse la garganta un poco, se pronuncia Liubliana, las "j" se pronuncian como "i".
Cruzamos la frontera otra vez, la actividad favorita de Agu y después de 3 horitas llegamos acá. Caímos a un hostel que aparentemente estamos estrenando y es básicamente una casa sólo para nosotros, porque ni el dueño está, viene una vez cada tanto y se va, así que lo tenemos completamente a nuestra disposición.
Esa tarde salimos a recorrer un poco, mi novia volvió a encontrar latas, por lo que por supuesto que entramos a absolutamente todas las tiendas eslovenas a buscar y compramos todas las que le faltaban para completar su lista. En la tienda donde las compramos habían mates y yerba y aparentemente se vende bastante acá.
Llegamos de nochecita al hostel y resulta que Carla se había comprado maquillajes, así que estaban todas pintándose de verdes, azules y rosados para jugar y ver como quedaban y a ver a quién se le ocurría el maquillaje más original. Me agarraron a mi novia, me la pintarrajearon toda y tuve que salir después a cenar con las niñas así. Mientras eso pasaba en la habitación yo me fui a la sala, prendí la tele y me puse a ver football americano, un poco de deportes brutos era necesario después de estar media hora en ese cuarto.
Hoy está lloviendo, así que salimos pero nos volvimos temprano a ver si para y podemos salir más tarde. Las gurisas agarraron a mi novia y se la llevaron al lugar donde compraron el maquillaje ayer y ya llevan 1 hora y media ahí, así que estoy acá tirado temiendo los resultados.
Los gurises de la kangoo están todos tirados en camas cada uno con un aparato tecnológico, Darío con su celular mientras se bajan las película que puso en la compu que tiene Mafe que está en facebook revisando todos los "me gusta" de la mamá, Nico escuchando música moviéndose para todos lados y Magda hablando con su mulito.
Nos fuimos de Dubrovnik, pasamos unos días preciosos, haciendo playa, comiendo, visitando, comprando algún regalo (por comprando quiero decir mi novia llevándome a todas las tiendas que había en la ciudad y comprando cosas cada tanto).
Dejamos el apartamento impecable, no rompí ninguna cama ni nada, aunque instantes antes de irnos tuve que hacer una cosa horrible en el baño, aunque supongo que en un par de horas volvió a ser habitable.
La kangoo celeste se quedó algún día más que nosotros. Vieron que Dubrovnik era una ciudad muy linda e iban a tratar de romper algún vidrio más de la camioneta, la conversación hasta el momento iba en que era todo tan lindo que esa ciudad se merecía el parabrisas, o capaz que un lindo abollón si se les daba por ponerse originales. Todavía no lo habían hecho porque Darío estaba ocupado destapando el water.
Salimos rumbo a algún lado, no sabíamos bien que, pero había un parque nacional cerca de una ciudad que se llamaba Makarska (creo) e íbamos a tratar de acampar por algún lado. Pusimos un camping en el gps y salimos para ahí. Las carreteras son tipo las rutas nuestras, un carril que viene y otro que va, pero al ir por montañas y contra el agua, muy sinuosas y lentas. En un momento caímos atrás de un camión, y como cada 200 metros hay una curva y no tenés ni idea de que puede venir de atrás de la montaña, no lo podíamos pasar. Metimos kilómetros y kilómetros atrás del camioncito ese. Después de mucho tiempo, justo antes de entrar a una ciudad, había una recta relativamente larga, así que Leti, niuestra conductora, aprovechó y lo quiso pasar. Para pasarlo más o menos rápido, porque tampoco era que estábamos sobrados de ruta, pisó el auto lo más que pudo y esa es la historia de como conseguimos nuestra primera multa.
A 100 metros de donde pasamos el camión resultó que había un auto con policías que nos pidieron que frenáramos. Leti se bajó y Agu también por ser el titular de la camioneta y se quedaron al lado del auto policial arreglando el tema. Lu estaba en la ventana del lado de donde estaban los gurises mirando todo y yo estaba afuera atrás de la camioneta y no veía nada. En una Lu se puso a decir en una voz con un nerviosismo que iba aumentando cosas tipo "ah, Agu está re cerca del policía mirándolo con cara de malo, le va a pegar", "no no, Agu está como loco, ay, que se calme por favor" y cosas que parecía que se estaba armando tremendo lío y que íbamos todos presos. En una me asomé y vi que el Agu estaba con una cara de pazguato (sí, pazguato) bárbara y leti tranqui hablando con el policía que le estaba explicando todo, todos a una distancia prudencial el uno del otro y tranquilos. Seguí mirando lo que pasaba mientras Lu relataba lo que ella veía, era como estar mirando un partido mientras escuchás el relato por la radio, el jugador iba trotando tranqui por la mitad de la cancha y el relator a punto de desmayarse de la emoción de lo cerca que estaba el gol.
También mientras los gurises estaban afuera nosotros estábamos hablando de la situación, cuando ya hacía un rato que hablábamos nos dimos cuenta de que la camarita de Leti que pone para filmarnos a nosotros mientras manejamos estaba prendida todavía, así que mientras escribo esto estoy relojeando el cuarto para ver por donde anda y destruir toda evidencia de lo que dijimos.
Nos sacamos eso de encima aunque tuvimos que estar un rato convenciendo a Leti de que no iba a pagar ella la multa, que la pagábamos todos con la plata de la camioneta.
Llegamos a un camping y no había nadie y seguimos hacia otro y nos metimos. Estábamos casi que sólo nosotros en el lugar y a 200 metros teníamos una playa que fue donde pasamos los dos días casi que internados.
El baño tenía fotos de Darío diciendo que estén atentos si ven a ese individuo, se ve que la bola de el terror de los waters ya se corrió por Croacia.
Mi novia probó por primera vez dormir en carpa en el viaje y bastante bien. Se durmió todo, aunque tendía a despertarse alguna vez para ir al baño y eso quería decir que yo también me tenía que despertar y acompañarla.
Después de eso salimos rumbo al parque nacional de Plitvice a otro camping a pasar otras dos noches. Decidimos que íbamos a hacer un asado, tenemos una parrillita portátil de unos 30X30 y algo de carbón, así que antes de llegar pasamos por un súper que había carnicería y compramos algunas cosas. Como no había ningún corte muy conocido le pedimos consejo a el carnicero y nos sugirió unas costillas de cerdo, y como no estábamos seguro de cuanto llevar, nos dio una por cabeza. Compramos unas piezas de pollo y bárbaro, salimos.
Esa noche después de instalarnos y todo armamos la parrilla. Prender el fuego fue una tranza, el único papel que teníamos era el de cocina y no había mucha más cosa para prender, así que básicamente gastamos un montón de fósforos y cuando logramos que un carbón se prendiera un poquito, soplamos y soplamos hasta que logramos prender los demás.
Después de una hora y un par de desmayos, con el fuego prendido empezamos a cocinar. Cuando pusimos la primer tanda de costillas nos dimos cuenta de que el carnicero croata no encara nada. A quién se le ocurre darte una costilla por cabeza? Imbécil. Cuando empezamos a comer nuestros sentimientos hacia el carnicero se volvieron muy fuertes y confusos, por un lado, era uno de los mejores cerdos que he comido y me generaba un afecto enorme, por el otro lado, sólo me dió una costilla y lo odiaba con toda mi alma. Esa noche lloré por no saber que me pasaba.
En la kangoo, esa noche Mafe tampoco hizo la torta de chocolate que prometió en Nueva York mientras Magda le alisaba el pelo a Darío para que lo dejaran entrar al baño del lugar donde se estaban quedando sin que lo reconocieran y Nico tenía los auriculares puestos y tocaba una batería imaginaria mientras cantaba haciendo un vibratto.
Esa noche ya estaba un poco más frío, así que en la carpa mi novia que es la persona más friolenta del mundo, trataba de usarme de estufa mientras dormía. En la mitad de la noche me despierto con la mitad del cuerpo afuera del colchón sin poder moverme porque mi novia me tenía arrinconado. Después de escaparme de esa y lograr una distancia que no me cocinara y dormirme, me desperté de vuelta porque Ale se había cansado de que me escapara de ella y me había abrazado cual oso.
Al otro día estaba lloviendo, así que canté día de no hacer nada. Miramos alguna peli, comimos, dormimos, charlamos, arreglamos algún alojamiento a futuro y poco más. Hicimos un fuego un poco más adecuado y comimos alrededor para calentarnos y nos acostamos.
Ya ayer salimos para Ljubljana, si están tratando de pronunciarla y lo único que lograron fue limpiarse la garganta un poco, se pronuncia Liubliana, las "j" se pronuncian como "i".
Cruzamos la frontera otra vez, la actividad favorita de Agu y después de 3 horitas llegamos acá. Caímos a un hostel que aparentemente estamos estrenando y es básicamente una casa sólo para nosotros, porque ni el dueño está, viene una vez cada tanto y se va, así que lo tenemos completamente a nuestra disposición.
Esa tarde salimos a recorrer un poco, mi novia volvió a encontrar latas, por lo que por supuesto que entramos a absolutamente todas las tiendas eslovenas a buscar y compramos todas las que le faltaban para completar su lista. En la tienda donde las compramos habían mates y yerba y aparentemente se vende bastante acá.
Llegamos de nochecita al hostel y resulta que Carla se había comprado maquillajes, así que estaban todas pintándose de verdes, azules y rosados para jugar y ver como quedaban y a ver a quién se le ocurría el maquillaje más original. Me agarraron a mi novia, me la pintarrajearon toda y tuve que salir después a cenar con las niñas así. Mientras eso pasaba en la habitación yo me fui a la sala, prendí la tele y me puse a ver football americano, un poco de deportes brutos era necesario después de estar media hora en ese cuarto.
Hoy está lloviendo, así que salimos pero nos volvimos temprano a ver si para y podemos salir más tarde. Las gurisas agarraron a mi novia y se la llevaron al lugar donde compraron el maquillaje ayer y ya llevan 1 hora y media ahí, así que estoy acá tirado temiendo los resultados.
Los gurises de la kangoo están todos tirados en camas cada uno con un aparato tecnológico, Darío con su celular mientras se bajan las película que puso en la compu que tiene Mafe que está en facebook revisando todos los "me gusta" de la mamá, Nico escuchando música moviéndose para todos lados y Magda hablando con su mulito.
El fuego más agradable fue gracias a mí y a los colaboradores cuyos nombres son Agustín y Alejandra. porque el pali solo encara cocinando en tema de fuego queda medio corto!!!!
ResponderEliminar