martes, 15 de mayo de 2012

Día 40

Parece que agarré un raro momento de internet. No le avisen a nadie y respiren suave porque se puede cortar.

Seguimos en el mismo lugar de la última vez. Por las dudas que se hayan olvidado, no le hayan prestado atención o no hayan leído, ese mismo lugar es en Osaka, Japón, más precisamente en el hotel Cápsula.

Para los que se pregunten el porque no subimos fotos a facebook y porque no aparecen comentarios, es porque tanto Mafe como la madre, etiquetadora y comentadora estrellas, se encuentran en China, país en el que no funciona el facebook, y por ende un lugar extraño para pasar vacaciones para estos dos individuos.

Volviendo a los que estamos acá, hemos recorrido un montón. Fuimos a Ise (o algo así, la ciudad no es muy conocida y tengo mala memoria) a ver un templo del siglo III, a Kyoto a ver un templo del siglo XV y a Hiroshima a ver Hiroshima aparte de haber visto un poco de Osaka también.

Generalmente estamamos saliendo a las 9 am y volvemos muertos unas 12 horas más tarde más o menos. Todas las vueltas las hacemos en tren, y lo normal es estar muchas más horas arriba del tren que en el lugar que queremos ver.

Salir con un grupo de 200 uruguayos que en su gran mayoría no tienen idea de que están haciendo ni a donde vamos es cruel. Nunca me sentí tan molesto en mi vida. En cada esquina nos paramos para ver a donde estamos yendo y en el momento que nos paramos trancamos toda circulación posible y atrasamos una parte de Japón. Si alguien quiere en algún momento hacerle daño a este país, lo que tienen que hacer es mandar grupos de 200 estudiantes uruguayos a las ciudades más importantes de acá y en 5 años los pobres están sumidos en la pobreza.

Generalmente como funcionan los viajes son con los profesores pasando por el hotel a buscarnos. Usualmente el único que sabe como ir es uno de los profes y entonces todos lo estamos mirando constantemente. Entramos a la estación, un montón de japoneses nos miran, otros se lamentan y empezamos a pasar en fila de a uno mostrándole el pase de tren que tenemos a unos oficiales y enfilamos al tren. Cuando los primeros llegan y el tren está en la plataforma empiezan a gritar y ahí empezamos todos a correr como unos boludos, muchos desadaptados aprovechan y empiezan a gritar y con los gritos otros empiezan con el pánico de perderse en Japón y bueno, nos parecemos mucho a la estampida que mató al papá de Simba. Lo peor es que cuando llegamos después del pique estamos ahí todos esperando apretados en el primer vagón que encontramos, sudando y cultivando un tufillo, porque el tren salía en 10 minutos, así que la corrida fue al pedo.

Después las recorridas por todos los lugares que hemos ido han sido espectaculares. Unos templos que están increíbles, unas historias impresionantes y unas caminatas matadoras. Todos terminamos hechos pelota. Todo hasta ahí está espectacular, porque el cansancio más que vale la pena por los lugares que hemos visto. El problema radica en la llegada al hotel. No se si recuerdan que no se puede entrar al hotel calzado, así que hay que sacarse los championes en la entrada y ponerlos en un locker individual con muy poca ventilación. En este momento el hall del hotel está a una flatulencia de paloma de convertirse en zona inhabitable. Con un poco de suerte, para cuando los que viajan el año que viene vengan capaz que se recuperó.

Ya comenté algo del baño acá, capaz que se acuerdan de que te duchás sentado, pero les recuerdo que tiene otras particularidades. Tiene 3 piscinas, una de agua muy caliente, otra de agua bastante caliente y otra de agua fría, y también tiene un sauna. El otro día, después de una jornada particularmente cansadora, hicé el tour completo, no sabía cual era el orden que se debía cumplir, así que cumplí con las piscinas de caliente a fría, después sauna (que es muy caliente, 85°) y después metí de vuelta las piscinas de fría a caliente. La verdad que aunque fui juzgado por varios de mis co-viajantes, fue muy disfrutable.

Con el tema comida no nos venimos llevando mal, aunque los ingredientes de la mitad de las cosas que ingerimos permanecerán un secreto para nosotros. He comido desde hamburguesas comunes hasta unas bolas de una masa símil panqueque que se hacen en una cosa símil provolonera de esas con cuenquitos individuales con pulpo adentro. El tema de la comida japonesa salvo excepciones, es que es muy rica, hasta que te comiste el sexto bocado, ahí ya no querés comer nunca más nada que se parezca a eso.

Otra de las cosas interesantes que pasan son las japonesas, son muy saludadoras. Nos ven venir en malón y nos saludan y nos sacan fotos y después posan ellas para las fotos. A esta altura no hay estudiante de arquitectura que no tenga una foto de japonesitas posando haciendo una V con los dedos, que por alguna razón es lo que todas hacen en todas las fotos. Es muy común darse vuelta y que hayan japoneses sacándonos fotos, pero bueno, creo que es entendible, yo si veo 200 chinos juntos tratando de subirse a un ómnibus yo también los filmaría.

Voy a ver si me pego otro de esos baños con loop de piscinas ahora, así que los voy dejando. Les voy a mandar un saludo a mis ex compañeros de alumex, que no se si alguno seguirá leyendo esto, pero como me bancaron por un tiempo, supongo que les corresponde, así que quién lea esto (Viviana), pase el saludo para los demás. También mis felicitaciones a mi abuela que cumplió 80 años, cosa bastante inesperada si uno se pone a hacer el recuento de las jodas que le ha hecho mi padre. Que pasen lindo el sábado.

2 comentarios:

  1. hola palillo te hago una pregunta como viajero del año que viene(si dios quiere), el tema del baño sentado: pa bañarte, ¿tenés que sentarte obligado donde el anterior se sentó antes? decime q no...

    ResponderEliminar
  2. No tenés por que sentarte, nosotros nos bañamos paraditos nomás. La ducha era onda teléfono y ta, para lavarme el pelo me tenía que agachar un poco, pero pasaba bien.

    ResponderEliminar