viernes, 8 de junio de 2012

Día 64... creo



Dejamos Tailandia. No logramos hacer muchos dias de playa, pero después de todo lo que me queme el primer día, aunque hubiéramos ido, no lo hubiera disfrutado. 


Los guías tailandeses de a poco fueron perdiendo todo el cariño y la simpatía que habían juntado el primer día o dos. Ponele que a un grupo con mucho calor y ya con varios un poco histéricos después de un par de meses de viaje si los despertás a las 5 para salir a las 8, te van a odiar y no te van a tratar bien.


En defensa de los guías, ellos veían que si nos llamaban 1 hora antes llegábamos media hora tarde, así que fueron paulatinamente adelantando la llamada despertador pero los resultados siempre fueron los mismos. La impuntualidad del estudiante de arquitectura es imposible de vencer.  


Salimos de pataya a Bangkok y lo mejor de la ciudad era el internet del hotel. Todos teníamos wifi que andaba muy bien en todas las habitaciones.  


Un poco desilusionado con la tipiquez tailandesa, vi muy pocos travestis y todavía no se de nadie que se haya confundido uno. Igual los pocos que si vi, la verdad que entiendes como alguien puede llegar a errarle.  


Lo que mas vimos en Bangkok fueron templos, que ojo, eran muy lindos, pero con los 37 grados que hacia y la humedad que no te dejaba respirar, ayudaba al odio creciente hacia los Paco y Darío (los guías).  


Una cosa muy interesante que visitamos fue el mercado flotante. Nos llevaron hasta un lugar donde había un canal y nos levantaban unas lanchas/canoas que nos llevaban hasta ahí. En teoría había que pagar una plata para subir a la canoa, pero con Rodrigo, Darío, y Mafe en un momento nos subimos a una sin saber si era esa la que había que pagar o si estaba incluida. Al final resulto que nos ahorramos la plata del viaje ese.  


Los canales tenían mucha gente viviendo en la orilla lo que resultaba muy pintoresco, pero a la vez la gente lo usaba de basurero, lo que hacia que el agua fuera muy poco agradable y me hizo gastar medio frasco de alcohol en gel pasándome por donde me había salpicado.  


Llegamos al mercado y estaba lindo, aproveche y compre un par de regalos, cuando me estaba yendo decidí que quería unos palitos tipo para el pelo para las mujeres, pregunte cuanto salían y me pedían como dos o tres dólares por cada uno, tenía 7 dólares y quería 10, así que después de un rato los conseguí a ese precio. Dije ta, 7 dólares y conseguí 10 regalitos medios pavos, la rompí. Cuando me van a dar los palitos, veo que empiezan a agarrar de a dos y en un momento ya era claro que eran mas de 10 palitos, resulta que eran de a pares, así que ahora tengo 20 palitos ahí guardados, 20 palitos son muchos palitos.  


Otra cosa pintoresca que hicimos fue una cena buffet en un barco por un río ahí de Bangkok. Estábamos todos los uruguayos, unos koreanos, malayos y unos iraníes que le metían una onda bárbara y que debido a la falta de mujeres en su grupo, la ropa que usaban, como bailaban y unas cosas que describo más adelante, decidimos pensar que eran parte de un crucero gay. 

La comida estaba bien y había una mina que canto como en 7 idiomas. Lo entretenido fue cuando empezó el baile, ahí los iraníes que ya estaban muy entretenidos, saltaron a la pista liderados por un ser que fue conocido como Versace debido a su camiseta muy pero muy ajustada que dejaba bastante en claro que era de esa marca.  


Versace realmente bailaba muy bien, y empezó el solo con la cantante y era bastante entretenido, lo peligroso fue cuando empezó a atacar a uruguayos y a cualquier otro hombre de por la vuelta y los sacaba a bailar. Santiago Risso se va a acordar de el por bastante tiempo cuando se mire la mano y vea el arañazo de 5 cm de largo que le dejo cuando no quiso bailar con el, y Darío estoy seguro de que cada vez que cierra los ojos lo escucha preguntándole por que no quería bailar. En defensa propia en un momento tuve que abrazarme de Magda, perdón Agustín, pero fue una cuestión de supervivencia.  


Desde ahí salimos para Nepal. El vuelo bien de bien, todo normal, un despegue y un aterrizaje tranqui, no se retraso, Mercedes logro vaciarse una botella de vino, lo normal.  


Ya cuando llegamos el aeropuerto era mas bien una casa de ladrillo, eso nos fue haciendo una idea de como iba a ser la cosa. Nos subimos a unos ómnibus, nuestras valijas se subieron a unos camiones y salimos para el hotel. Al principio en el viaje al hotel, pensabas que todo estaba tan hecho pelota porque era la periferia, pero después te dabas cuenta de que no, que todo es así. 


La pobreza es realmente impresionante, ahí te das cuenta de que Uruguay no es tercer mundo ni ahí. Por primera vez en mi vida me siento tremendo burgués. 

Llegamos al hotel y en el momento que pasas la reja para entrar estas en otro mundo. Un hotel precioso, muy cómodo, con piscina, habitaciones lindas. La diferencia es increíble.  


Con Rodrigo así como entramos lo primero que hicimos fue llenar la bañera con agua y lavar toda nuestra ropa sucia que a esa altura ocupaba el 75% del espacio de nuestras valijas. 

Tuvimos un pequeño incidente con una camiseta roja que compre en China que así como la echamos al agua empezó a parecer como si hubiera habido un ataque de tiburón en la bañera. Encontramos la fuente del sangrado, la sacamos como pedo, sacamos el resto de la ropa y vaciamos la bañera. Igualmente un par de prendas sufrieron alguna marchita, pero nada de consideración.  


El paso siguiente al lavado no estuvo tan entretenido, escurrir cada una de las 14 remeras que lavamos mas buzo, vaquero, medias y calzoncillos nos llevo un buen rato. Aparte no somos muy hábiles en el arte de escurrir, así que la ropa quedo mucho mas mojada de lo ideal. Colgamos cosas en todo el cuarto, abrimos puertas de muebles para aumentar el área posible de colgado y descubrimos mediante la experimentación cuales eran los mejores lugares para colgar ropa. La preciosa habitación que teníamos termino completamente tapizada.  


Al otro día nos levantamos y tuvimos el mejor desayuno por lejos desde que estamos en el viaje. Para que se hagan una idea, había una bandeja que debía tener 3 o 4 kilos de panceta que iban reponiendo. Yo me comí de todo para así tapar un poco las arterias y que el corazón tenga que trabajar un poco mas así se hace mas fuerte.  


Después de comer salimos a unos templos que hay por acá no muy lejos. Lo primero que te impresiona es el olor, huele a todo lo que te puedas imaginar. En realidad una descripción mas acertada capaz que es que agarres todo lo que te puedas imaginar, lo saques de la heladera y lo pongas al sol a 35 grados y lo dejes ahí un par de semanas.  


Las calles están llenas de motos y autos que van sin respetar mucha cosa y que tocan bocina en forma constante. La bocina acá no es para putear, es mas bien para avisar que estas ahí, pero a todos nosotros nos saca de quicio que estén todo el tiempo dale que dale con la bocinita. En cualquier momento un uruguayo baja a un nepalí de la moto de una piña. 


Los templos están buenísimos, la diferencia cultural es abismal y esto es por lejos lo mas extraño que hemos vivido hasta ahora, pero también de lo mejorcito, al menos para mi.  


Alrededor de los templos está lleno de gente vendiendo artesanías y cosas. Las estrellas son los singing bowls, que son exactamente lo que dice el nombre, unos bowls que vos los empezas a frotar con una maderita y empiezan a vibrar y a hacer un ruido muy divertido, y unos cuchillos que están muy buenos.  


Con Darío venimos generando una competencia muy entretenida de regateo. Vino Mafe y se compro un cuchillo a 1200 rupias, unos 300 pesos, entonces fue Darío y consiguió uno a 500 y la empezó a gastar, unos minutos después yo conseguí uno a 250 pasando al frente y ya haciendo que Mafe se quisiera matar, y sobre la hora, ya subiéndose al ómnibus para la vuelta, Darío consiguió uno a 200 que ni siquiera quería, pero que le sirvió para ganar el duelo.  


Ya les digo que el regateo es algo que me esta divirtiendo mucho, lo que no esta bueno, porque termino comprando cosas solo para poder regatear casi y así me voy a llenar de porquerías.  


El tema de la comida mas o menos lo venimos manejando. El desayuno como ya dije es espectacular y tuvimos una cena de bienvenida también tipo espeto corrido que estuvo muy buena, pero que causo que para hoy perdiéramos a un par de soldados que no tuvieron que mantenerse dentro de un radio de 10 metros del water en todo el día. También las veces que comimos afuera la comida ha estado bien y en buen precio, pero aveces un poco desmorona, lo que hace que de repente Fredy, uno de los personajes mas emblemáticos del viaje, se empiece a transformar lentamente en Mr. Hyde, no se juega con Fredy cuando tiene hambre.  


En otro orden de cosas, muchos de ustedes no saben que yo voy a ser tío dentro de unos meses, bueno, ayer me enteré de que va a ser varón y en seguida dije, ta, aprovecho y le compro cosas acá ahora que se el sexo, pero me parece que cualquier cosa que le compre acá va a tener que ser sumergida por una semana en agua jane si quiero que mi sobrino la tenga y capaz que para cuando esté estéril ya no es mas lo que supo ser cuando lo compré. Así que desde acá lo único que le voy a mandar a Ramiro es un beso a la distancia y mis felicitaciones y saludos a Nati y a Martín. En India capaz que tiene mas suerte. 


Bueno, me voy a ir, mañana me voy a hacer rafting por unos rápidos, espero que asuman que no encaramos nada y nos manden al río mas pedorro de Nepal. Por las dudas si este es el último post que puedo poner, les agradezco por haberme leído. 
 


Aclaro también que todas las faltas, espero que solo de tildes, es porque escribí esto en mi iPod y corregirlo lleva mucho trabajo. 

1 comentario:

  1. Joaco, felicitaciones por el titulo de "Tio", segui con este blog así que da fuerzas para ir a cobrar rifas todos los meses, jajaj abrazo che

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