domingo, 8 de julio de 2012

Día 94

Ya instalados en el hostel Londinense, los pongo al día de como van las cosas. Voy a tratar de actualizar más seguido porque sino Adriana (alias mamá de Mafe) se me va a poner mal.

Arranco por donde quedé, la carretera francesa para ir a cruzar para Inglaterra. Después de una manejada tortuosa para Agu bajo una lluvia bastante fulera llegamos al puerto de Calais, ahí teníamos que tomarnos el ferry a la 1:20 para Dover y de ahí manejar a Londres. Se llega y hay un puesto símil peaje en el que hay que darles los pasaportes a un francés, después de un minuto o dos de revisada se pasa a un segundo "peaje" donde le das los pasaportes a un inglés, de ahí te autorizan y te mandan a un puesto donde te sellan el pasaporte y te dicen que podés pasar. En realidad, eso de que te sellan el pasaporte es si sos un groncho y tenés pasaporte uruguayo o español, si sos un crá y tenés pasaporte italiano no precisás hacer esas cosas.

De ahí te dejaban irte y te mandaban a un lugar, también símil peaje, donde vos decías tu número de reserva del ferry y te daban los papeles y te dejaban entrar. Acá empezaron los problemas. Cuando damos el número de reserva nuestro, el francés que nos atendió nos dijo que la habían cancelado, le preguntamos el por que de la cancelación y no supo decirnos, así que en forma calma le pregunto donde podíamos comprar los pasajes para subirnos al ferry. Nos explica que es en un edificio que se veía desde ahí y nos deja pasar. La cuestión es que tenía todo rejas alrededor y el único portón estaba cerrado, así que seguimos buscando hasta que llegamos a un punto en el que ya no teníamos idea de que hacer. Bajo lluvia me bajo y le pregunto a un policía que después de dejarme hablar por 5 minutos me dijo que no hablaba inglés y me llevó a una camioneta llena de policías que estaban tan al pedo como los nuestros, pero con mejores celulares para jugar. Después de 5 minutos con los de la camioneta y una conferencia entre todos, me llevaron a un edificio con otro policía, ahí este nuevo después de un par de vueltas me dijo que diera la vuelta, saliera por atrás que el me dejaba pasar y. El gran problema es que después de que te dejaba pasar, estabas en una carretera sin retorno, así que no pudimos dar vuelta hasta salir del puerto y llegar al pueblo de Calais.

Logramos dar la vuelta y hacer el par de kilómetros que nos separaban del puerto. Llegamos al mismo lugar del principio sintiéndonos los más pelotudos del mundo. Llegamos con el peaje francés y el tipo nos mira y nos dice "second time" a lo que le respondimos con una mirada de resignación. Nos revisó los pasaportes a todos por las dudas y nos mandó al peaje inglés, ahí explicamos nuestra situación, nos revisaron nuestros pasaportes de vuelta y nos dejaron pasar sin esta vez tener que pasar por el puesto donde te sellaban el pasaporte. A esta altura ya debíamos llevar más de una hora desde que llegamos inicialmente al puerto, por suerte veníamos con bastante tiempo. Fuimos derecho al puesto donde presentabas tu reserva y esta vez fuimos a otra cabina, le explicamos y esta vez la mujer nos explicó correctamente que la reja cerrada que no te dejaba pasar al edificio donde comprabas los pasajes era automática y debías estacionarte adelante y esperar a que se abriera. Esto hizo que llovieran puteadas para el francés anterior.

Entramos al edificio, pagamos el pasaje, que nos salió más caro que con la reserva y nos dispusimos a subir al ferry. El problema es que no encontrábamos la salida del estacionamiento del edificio que nos llevara directo al ferry, el cual salía en menos de media hora. Dimos una vuelta al estacionamiento y volvimos a entrar al lugar este a preguntar bien como se salía, ahí nos explicaron que había que salir de vuelta de puerto y entrar otra vez, un bajón. Salimos, dimos la vuelta y volvimos a enfilar a la entrada del puerto, por suerte el francés del primer peaje era nuevo y no nos reconoció, el problema fue que el inglés del segundo si nos fichó y nos empezó a hacer chistes del estilo de "les está gustando el puerto que están dando vueltas?" o "bueno, nos vemos en 10 minutos" a lo que ganó un par de risas y una puteada en español del Agu.

Al final llegamos con lo justo y nos metimos al ferry. El viaje bastante corto y sin nada llamativo. Tratamos de dormir un poco, algunos con más éxito que otros, ya que la idea era no pagar alojamiento por esa noche.

Cuando salimos del puerto me ofrecí yo a manejar primero en las rutas inglesas, cosa que nos daba un poco de susto porque nunca ninguno manejó del otro lado pero bueno, logramos salir airosos de nuestra primera experiencia y llegamos a un parking donde estacionamos el vehículo para poder descansar un poco.

Al otro día salimos temprano y llegamos a Londres sin mayores inconvenientes, aunque lograr encontrar un estacionamiento barato resultó imposible.

Londres lo bueno que tiene es que es cumplidora, vos te imaginás que acá llueve un montón, y acá llueve un montón. Desde que llegamos, ha estado lloviendo y parando constantemente, el chiste del clima acá es que vos salís a la calle y llueve, entonces llegás a donde ibas y para, cuando salís estás re contento porque había parado y a los dos minutos llueve de vuelta, es un vivo bárbaro.

El primer día ya me encontré con Sophie (mirar entrada anterior por referencias). Hizo un poco de guía de los lugares típicos, profirió injurias hacia la familia real de una forma que harían muy orgulloso a su padre, me llevó a un pub muy típico y muy vacío donde tomamos un jugo de naranja con limonada y quedé en ir a almorzar mañana porque viernes y sábado ella salía hasta tarde de joda, John, te digo que tu hija está muy fiestera.

Al otro día salimos a encontrarnos con el grupo de viaje de mañana. Nos juntamos, los profesores dieron una charla y salí a recorrer con la camioneta capitaneada por Mafe para así tener cosas que contarle a su madre, sino me va a hacer una caceroleada o algo. Igual así con mi avidez de conseguir cuentos, no conseguí mucho más que el hecho que Agustín (Goday, esto de tener dos Agus es una cagada y la mitad de las veces van a tener que adivinar cual es cual) viene en un estado físico bastante peor que el nuestro.

Les cuento ahora de nuestro hostel. Está cerca de la estación de trenes Kings Cross, la de Harry Potter. Está atendido por españoles, así que no podemos putear mucho entre nosotros porque nos entienden y está bastante bien. La única contra es que no tiene un montón de baños y es especialmente complicado de mañana para ir. Tenés que quedarte ahí esperando a que se desocupe uno y cuando te toca aunque sólo tengas ganas de hacer pichí, te conviene sentarte un rato por las dudas a ver que pasa para aprovechar.

Para ir cerrando, les voy contando que el tener el tránsito del otro lado casi se cobra la primera víctima. Un individuo del grupo de sexo indeterminado que deberá permanecer en el anonimato debido a presiones recibidas por este redactor, casi fue atropellado. Miró para la izquierda, no venía nada y se tiró, lástima que por la derecha sí venían y el conductor de una camioneta tuvo que demostrar sus reflejos para frenar. Como la última encuesta fue un fracaso voy a hacer otra en la que van a decir quién piensan ustedes que fue la persona del incidente. Al final de la encuesta no voy a decir quién fue porque lo tengo prometido, pero así todos vamos a saber quién es el que piensan que es el más boludo de nosotros. Yo no me incluyo porque, primero no me van a votar porque saben que soy demasiado perfecto para hacer eso y después porque mi redacción deja claro que no fui yo y no voy a cambiar lo que ya escribí para ponerme en la encuesta y me digan que soy un boludo.

Ahora sí para cortarla quiero hacer mención a la última entrada que hice. Yo soy medio paloma aveces y escribo o hago cosas así, pero después me de vergüenza cuando me las recuerdan, incluso uno de los deportes favoritos de mi novia por un tiempo era hacerme sufrir mostrándome cosas que le había escrito cuando recién empezábamos a salir y verme sufrir. Así que les pido, no me recuerden el último blog, no me hablen de él, no me digan tierno y eso, acepto algún "paloma" o "marica", pero ta. Lo que dije era de verdad y todo pero no me lo recuerden que me pongo incómodo. Soy un hombre recio y de barba.

1 comentario:

  1. como lo pediste no te digo tierno pero......tu honor queda a salvo por que las madres que te seguimos te valoramos en todo sentido. Te juro que lloro de risa leyendo lo que escribis y quiero saber quien es el distraido(pelotudo)que no miro a la derecha, pero esta salvado por que somos uruguayos, miramos para la izquierda¡¡¡¡¡¡¡

    ResponderEliminar