martes, 17 de abril de 2012

Día 13

Bye bye New York.

Tuvimos que dejar la ciudad y nuestro apartamento en Harlem que la verdad resultó una joyita. Mi intención era armar una comilona para despedirlo pero la mayoría de las minas son unas maricas y no quisieron cenar así que terminamos comiendo 4 nomás y las demás comieron un helado.

En la ida a comprar, descubrí que Agustín es el contrario de Lucía. Ella no habla una palabra en inglés pero le presta atención a todo el que habla poniendo cara de esfuerzo e intenta hablarle a la gente sin el mínimo atisbo de vergüenza, por ejemplo quedó famosa la frase dedicada a una vendedora de helados con la que quiso averiguar el precio del helado y le tiró un "prais chu bolas". El Agu en cambio en el supermercadito al que fuimos a comprar la cena, se cruzó con un acomodador que en perfecto español y con un poco de acento dominicano le dijo que pasara él primero, a lo que le respondió con una mirada y una frase que ya lleva pronunciada varias veces "No te entiendo". Darío atrás de él, se cagó de la risa y le dijo al acomodador que pasara él nomás en español también, a lo que Agu no entendió nada porque Darío le habló en español. Recién horas después en el apartamento cuando contamos el cuento Agustín se enteró y dijo "Me habló en español?".

También el Agu casi nos hace matar. No tiene mucho filtro con la palabra "negro", palabra que acá no se debe usar, ya que resulta muy ofensiva y por más que sea en español, la entienden. El lo dijo muy fuerte en la caja del super en hora pico en un barrio que es 90% afroamericano. A mi y a Darío de golpe nos resultó super interesante el tuboluz del fondo en ese momento.

Ayer me lo tomé con calma y salí sólo a recorrer. Fui al Battery Park que es desde donde se ve más cerca la estatua de la libertad desde Manhattan y caminé por Wall Street y Broadway. Broadway es muy extraña después de que caminás bastante por ella, cada 3 cuadras es completamente diferente, pasa de ser una calle ultra cheta, llena de comercios carísimos, a parecerse al Chuy con tiendas berretas con las cosas en la calle.

También vi unos negros que hacían unas piruetas y saltaban como unos anormales (iba a poner otra cosa en vez de anormales pero me acordé que hay abuelas que leen el blog). Uno en una parte me hizo un mimo en la cabeza y como estoy necesitado de cariño después les dejé plata.

En este momento estoy arriba de un omnibus hacia la ciudad de Boston, debería estar llegando dentro de no mucho. Voy con bastantes expectativas, veremos si las cumple. De paso también aviso que el bondi se mueve bastante y no es tan fácil escribir, así que pueden haber errores.

Con respecto a la votación, nos hemos enterado que allegados a la señorita Magdalena Abreu (más preecisamente su cuñada, la señorita Karina) la están votando desde diferentes computadoras. En este mmomento hemos armado un equipo interdisciplinario que está estudiando la situación.

Le voy a mandar un saludo especial a mi hermano Alejandro, que está un poco dolido por tener que compartir el blog, así como yo el también pensó que iba a ser el único leyendo y promocionándolo. Así que Ale, te mando una saltada con chocada de pecho en el aire. Chocate contra una pared y pensá que soy yo.

También le mando un beso a mi novia que no se está moviendo como el de Magda para conseguirme votos pero que igual la quiero.

4 comentarios:

  1. jaja, pa, tremendo lo de Agustín! yo creo que hubiera hecho lo mismo en su lugar...

    Primos de Magda: yo estuve en ese omnibus, tiene pila de vidrio y mucho frío! (chupense esa mandaraina!)

    Cuñaea de Magda: Los Cámpora somos jodidos! no te metas con ellos! jejej

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  2. no le tengo miedo a personas que se refieren a sí mismas en tercera persona!!!!!!!!!!!! jaja

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